¿Cuáles son las islas más bellas del Caribe? Difícil elección. Auténtico paraíso terrenal, el Caribe es desde siempre el destino más deseado para las vacaciones. La idea de tumbarse al sol saboreando un cóctel de colores a los pies de un cocotero, parece para muchos un sueño difícilmente alcanzable. Sin embargo, con un crucero Costa el Caribe se convierte en un destino no tan solo alcanzable, sino también especialmente inspirador. Dada la gran cantidad de islas y archipiélagos, puede resultar complicado elegir los destinos, pero con Costa se pueden visitar numerosas islas y no tan solo broncearse, sino también conocer sus peculiaridades.

 De hecho, cada isla caribeña posee unas características muy marcadas que realzan su originalidad. La presencia de playas y de arrecifes de coralhacen que sean especialmente apropiadas para la práctica de deportes acuáticos, al igual que las selvas tropicales ofrecen senderos extraordinarios para hacer excursiones en contacto con la naturaleza. Muchas opciones y todas ellas distintas según la isla que se quiera conocer.

 La visita de las ciudades, con sus edificios tan particulares, de Martinica o Jamaica, es una experiencia totalmente distinta de la visita a las ciudades de Cuba o de la República Dominicana. Es verdad que es una cuestión de tamaño, pero también de historia, usos y costumbres muy distintos entre sí.

 Sin embargo, cada isla visitada deja su huella en el visitante. El color de la puesta de sol en Guadalupe, el aroma de las especies de Granada o incluso la visión de una escalinata en Martinica, se quedan grabados en la memoria, al igual que sucede con los habitantes de estos encantadores lugares en los que se cultivan plátanos y chocolate. En el Caribe se puede ir en busca de playas, de lugares muy sugerentes como la isla de Gran Caimán, de la práctica de deportes subacuáticos en los arrecifes de coral o de relax, pero aparte de esto, el visitante encontrará algo más: la posibilidad de vivir en contacto con la naturaleza. De hecho, en el Caribe uno está constantemente rodeado por la belleza. Un crucero Costa al Caribe no se trata por tanto de unas simples vacaciones, sino de una experiencia de vida.

¿Cuáles son las islas caribeñas más bellas? He aquí nuestra selección.

Caribe: las islas más bellas

  • República Dominicana
  • Bahamas
  • Antillas
  • Barbados
  • Jamaica
  • Puerto Rico
  • Antigua
  • Barbuda
  • Martinica
  • Guadalupe
  • Tórtola-Islas Vírgenes
  • Dominica
  • San Vicente y las Granadinas
  • Trinidad y Tobago
  • Santa Lucía
  • Granada
  • Gran Caimán
  • Aruba
  • Anguilla
  • Cuba

República Dominicana

La República Dominicana es una de las islas más famosas del Caribe. Sus playas, como Punta Cana o Bayahíbe, poseen un encanto irresistible. Descritas como auténticos países terrenales, estas playas confirman cada descripción, desde la intensidad del azul del agua al blanco de la arena, todo es extraordinario. Pero las playas de la República Dominicana no tan solo son ideales para relajarse saboreando un cóctel, sino que también ofrecen todo lo necesario para la práctica de deportes acuáticos y subacuáticos.

 ¡Ni tampoco es en absoluto el mar! Muy famosa es la capital de la República Dominicana, Santo Domingo, una de las ciudades más antiguas del Caribe. Fundada en el siglo XVI, todavía posee en su centro histórico fortificado edificios y calles originales de la época, entre ellos la Catedral de Nuestra Señora de la Encarnación, la primera que fue construida en la época colonial. ¿Y si, por el contrario, atracasen con un crucero Costa en La Romana? Les parecerá estar en una película, enfilando en barco el río Chavón bailando ritmos latinoamericanos y tal vez deseen visitar los Altos de Chavón, un pueblo en el que parece haberse detenido el tiempo, para dejarse cautivar por el encanto de las vistas panorámicas. ¡La República Dominicana les sorprenderá!

Bahamas

Las Bahamas cuentan con más de 700 islas e islotes que conquistarán a todos. Naturaleza virgen y playas, infinitas playas de color blanco intenso o bien rosa, que sirven de marco para unas vacaciones ideales. Contraseña: relax, porque en las Bahamas es muy fácil abandonar los ritmos frenéticos y entrar en contacto con la naturaleza.

 La isla de Gran Bahama acoge a los visitantes con sus pantanos de manglares y el arrecife de coral y es una de las pocas islas habitadas del archipiélago. Alberga Freeport y Lucaya, los dos núcleos en los que se concentra la población local, pero brinda amplios espacios a parques y reservas naturales. Entre ellos cabe destacar el Jardín de las Arboledas, un jardín tropical que alberga no tan solo flores y plantas exóticas sino también muchísimos animales y aves tropicales, entre las cuales no faltan los flamencos rosas, que son las aves nacionales de las Bahamas.

Antillas

El archipiélago de las Antillas está compuesto por islas predominantemente montañosas que ofrecen unas vistas espectaculares. Su disposición en forma de arco hace que se extiendan desde Florida a Venezuela y marcan la línea de separación entre el mar del Caribe y el Océano Atlántico.

 Están subdivididas en las Antillas Mayores, que comprenden Cuba, Jamaica, La Española y Puerto Rico, y en las Antillas Menores, que a su vez se subdividen en las Islas de Sotavento y en las Islas Vírgenes.

 Son innumerables las islas que componen el archipiélago, cada una con sus propias características pero unidas por un mar y una naturaleza de belleza inolvidable: por este motivo, los turistas que llegan a las Antillas deciden a menudo no pasar sus vacaciones en una única isla, sino visitar varias de ellas durante su estancia. ¡Por ejemplo, un crucero Costa por el Caribe puede llevarles a conocer siete islas en un mismo viaje! Es ideal para disfrutar no tan solo de las bellezas en tierra firme, sino también el maravilloso mar de las Antillas.

Barbados

Barbados, en sus 430 km2, encierra un microcosmos tropical. La arena blanca de las playas, su arrecife de coral y la posibilidad de practicar deporte acuáticos como el snorkel, son solo algunos de los atractivos que ofrece, además de extensiones verdes, prados y plantaciones de caña de azúcar.

 Muy interesante es también la visita de la capital de Barbados, Bridgetown, llena de monumentos y edificios coloniales y con un puerto muy animado. Para los amantes de la naturaleza, los Jardines de Andrómeda con sus plantas tropicales, son una parada obligada, así como el Parque Nacional Farley Hill.

 Después de las infinitas propuestas al aire libre podrán visitar la Cueva de Harrison, unas grutas llenas de estalactitas y estalagmitas, lagos y cascadas, un auténtico tesoro natural de Barbados que desde 1891 puede visitarse con un práctico tranvía.

Jamaica

Jamaica es sin duda una de las islas más famosas del Mar del Caribe. Bahía Montego, con sus playas, arrecifes de coral y selvas tropicales, además de su arquitectura colonial, y Negril, un auténtico paraíso para los apasionados de las inmersiones, son destinos fácilmente incluidos en las listas de deseos de personas de todas las edades.

 Es fácil imaginarse al sol, bailar por la noche con la música reggae con un cóctel en la mano, o bien dejarse cautivar por la naturaleza y las cascadas del río Dunn.

 Núcleo palpitante de Jamaica es la ciudad de Kingston, trazada con un plano geométrico perpendicular y en cuadrícula basado en algunos proyectos pensados para la reconstrucción de Londres después del incendio de 1666. Una ciudad moderna con un centro histórico en el que no falta un museo dedicado a Bob Marley, el cantautor y guitarrista reggae jamaicano famoso en todo el mundo.

Puerto Rico

¿Estadounidense o no? Puerto Rico es un estado no incorporado de los Estados Unidos, y a pesar de que sus habitantes se declaran independientes, siguen las directrices del mismo Presidente. Pese a esta particularidad, esta isla es sin duda una de las perlas del Caribe.

 La visita de San Juan, la capital de Puerto Rico, permite entender lo diferentes que son sus usos y costumbres del frenesí estadounidense, y vale la pena hacer una parada en uno de sus pintorescos bares de la playa o dejarse cautivar por el Viejo San Juan, centro histórico y alma de la isla con sus dos antiguas fortalezas: El Morro y La Fortaleza.

 Pero no se puede abandonar Puerto Rico sin adentrarse en el Bosque Nacional El Yunque y dejarse sorprender por la cascada de La Mina. Una cascada a la que puede accederse desde tres senderos distintos, situada en el centro del bosque. Una maravilla de la naturaleza que ofrece la oportunidad de nadar en aguas frescas y limpísimas.

Antigua

Antigua siempre impresiona. Con sus 150 km de costa, cuenta con 365 playas que permiten disfrutar del relax pero también practicar todo tipo de deportes náuticos o realizar otras actividades. Entre ellas, ir con Costa a nadar con las rayas, una experiencia inolvidable que contar a los amigos.

 Los surfistas no deben perderse su cita en la playa de Galley Bay, que además de palmeras y una vegetación exuberante, es la playa en la que anidan las tortugas marinas, donde es posible incluso asistir al nacimiento de sus crías.

 A los amantes de las vistas les recomendamos Shirley Heights, una colina que alberga todavía las ruinas de una antigua fortaleza, pero desde la cual se puede contemplar toda la bahía y las islas vecinas, y al atardecer ofrece unas vistas escalofriantes. Un paseo por la capital, Saint John, además de una visita a su Catedral, les ofrecerá la posibilidad de descubrir los colores y la animación de Antigua.

Barbuda

Barbuda es el destino perfecto para quien busca tranquilidad y relax. Al tratarse de una isla de pequeño tamaño, sus playas blancas se suceden frente a un arrecife de coral visible a menudo incluso a simple vista. Gravenor Bay es una de las playas preferidas de los amantes del snorkel, pero en la aguas de Barbuda es frecuente poder encontrarse nadando en medio de peces de todo tipo.

 Entre las playas cabe destacar también la que va desde el yacimiento arqueológico de Palmetto Point a Cedar Tree Point, que con las primera luces del alba se tiñe de rosa. Los amaneceres en el Caribe merecen siempre un despertar temprano porque regalan una luz y unos colores inauditos en otras partes del mundo.

 ¿Y si buscan algo distinto? El Santuario de Aves de Frigate de Barbudavi les emocionará. Una auténtica reserva ornitológica situada en medio de los manglares de la laguna de Codrington, en la que encontrarán más de 170 especies de aves.

Martinica

Martinica es un deleite. Sus colores y sus contrastes son fascinantes y sorprenden a los visitantes desde el mismo momento de su llegada. Modernidad y tradición conviven en una isla llena de playas encantadoras y de plantaciones de caña de azúcar y cacao.

 Su capital, Fort de France, antiguamente Fort-Royal a la que Napoleón cambió el nombre, es el ejemplo perfecto. En el centro de una plaza moderna se levanta la estupenda Biblioteca Schoelcher del arquitecto Henri Picq. El edificio, edificado en París, fue desmontado y reconstruido en Martinica, donde se encuentran otras obras del mismo arquitecto como la Catedral de San Luís y el Mercado Cubierto. Este último merece sin duda una visita porque encierra un universo de aromas y colores. Plátanos, vainilla, chocolate e innumerables especias... ¡Una continua tentación!

 Pero Martinica es única, también por su cultura, que comprende grandes autores de muchos géneros musicales bailables como el Bel Air, la Calenda, la Mazurca o el Zouk.

Guadalupe

Las puestas de sol en Guadalupe son mágicas. Una isla que encierra en sí todo lo que podría esperarse del Caribe. Playas con arena blanca, dorada o negra, rodeadas de una naturaleza virgen, esperan a los turistas con unas vistas de ensueño. ¿Cómo resistirse a la tentación de penetrar en las aguas cristalinas y turquesas que las acarician? Imposible.

 Un paseo por Point-à-Pitre se revelará igual de inspirador, con una sucesión de casas típicas rodeadas de edificios más modernos. La espaciosa Place de la Victoire, en ligero desnivel, evoca vagamente un moderno anfiteatro, en la que asoman la cabeza enormes cocoteros. ¿Y cómo no perderse entre las calles del mercado de artesanía y de las especias? En Guadalupe existen miles de colores, que se armonizan con la puesta de sol, antes de dejar espacio al azul intenso del mar y del cielo de la noche, de memoria imborrable en el corazón.

Tórtola, Islas Vírgenes

Tórtola, entre piratas y caña de azúcar, es desde siempre un destino muy deseado. De las Islas Vírgenes británicas, la más grande es la que alberga el mayor número de habitantes. Debe su nombre a Cristóbal Colón, que quiso darle el nombre del pájaro llamado tórtola. Entre sus primeros habitantes podemos mencionar a piratas como Barbanegra o William Kidd, pero hoy su capital, Road Town, cuenta con poco más de quince mil habitantes y es considerada el paraíso de los yates y un centro turístico incomparable.

 Hacer escala en Tórtola, con un crucero Costa, le ofrecerá la ocasión de zambullirse en aguas cristalinas y poder tumbarse al sol en largas playas en las que el color predominante es el blanco. Para los entusiastas del surf, Apple Bay Beach es una playa de visita obligada para divertirse, mientras que los amantes del snorkel encontrarán más interesante la Cueva de los Contrabandistas. Cabe destacar también en Tórtola, Trellis Bay, ideal para los surfistas, y muy apreciada por sus restaurantes de la playa.

Dominica

Los deportistas se enamorarán irremediablemente de Dominica. La isla que Cristóbal Colón avistó el 31 de diciembre de 1493 y que lleva el nombre de aquel día, domingo, es una sucesión de ubicaciones ideales para realizar multitud de actividades. La Bahía de Souffrière es perfecta para el snorkel y para las inmersiones gracias a las grutas subacuáticas existentes, entre las cuales pueden encontrarse barracudas, rayas, peces papagayo y peces bailarinas.

 Dominica es una isla llena de selvas tropicales, lagos y ríos, dominada por el Monte Diablotines, una montaña de 1.447 metros. Brinda la posibilidad de hacer muchas excursiones por la naturaleza virgen, a pie pero también en bicicleta de montaña. Visita obligada es la atmósfera nebulosa del Lago Hirviente, uno de los lagos de vapor más grandes del mundo, cuyas aguas alcanzan una temperatura de 80-90º. ¡En Dominica no faltan cascadas y manantiales termales para completar una visita realmente inspiradora!

San Vicente y las Granadinas

No se trata de una sola isla sino de un archipiélago propiamente dicho, en el que soñar y practicar snorkelSan Vicente y las Granadinas presentan un arrecife de coral por descubrir, además de sus playas blancas y sus incontables palmeras. Los cultivos de plátanos y cocos son las producciones de las islas en las que la actividad principal era históricamente la pesca.

 Un paseo por la capital, Kingstown, revelará una ciudad en la que pueden encontrarse numerosos edificios coloniales que se alternan con los de estilo criollo y otros más modernos. Fort Charlotte, una fortaleza de la época colonial británica, domina la ciudad y es sin duda el lugar ideal para contemplar el archipiélago de San Vicente y las Granadinas. Al descender podrán detenerse en los coloristas puestos que venden pescado, ron y chocolate, y esperar tal vez encontrarse a algunas de las estrellas de cine, de música o del deporte que han decidido construirse una casa en una de las islas privadas del archipiélago.

Trinidad y Tobago

Un destino ideal para todos los amantes del turismo de playa. Trinidad y Tobago son dos islas que componen un lugar perfecto para dedicarse al relax y al bronceado. Un mar cristalino sirve de marco a un entorno paradisíaco, pero perfecto también para practicar snorkel, en busca de la fauna marina o del arrecife de coral de Buccoo Reef de Tobago.

 Una visita a la capital, Puerto España, en la isla de Trinidad, ofrecerá una muestra de la cultura del lugar, con su puerto y sus construcciones modernas. Pero también en el centro, donde se celebran los desfiles del Carnaval Caribeño de Trinidad y Tobago, que se ha convertido en un evento de alcance mundial.

 En Trinidad y Tobago se encuentra también el Santuario de Aves de Caroni, el hogar del Ibis escarlata, además de otras especies de pájaros tropicales. Una zona en la que los animales encuentran fácilmente comida y protección, y en el que existe la posibilidad de disfrutar una experiencia de ecoturismo.

Santa Lucia

¿Una montaña en medio del mar? ¡No, dos! Las montañas Pitons son dos formaciones volcánicas afiladas que caracterizan a la isla de Santa Lucía y que han sido reconocidas como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Consideradas apagadas, las dos montañas Pitons están cubiertas por una exuberante vegetación que las colorea de verde y que realza el contraste con el azul del agua de la que parecen emerger.

Santa Lucía está llena de sorpresas, como sus playas volcánicas y su extraordinario arrecife de coralSnorkel, inmersiones, windsurf y kite surf son los deportes que pueden practicarse en un mar encantador. No faltan las selvas tropicales, donde pueden contemplarse asombrosas cascadas en las que nadar.

La capital de Santa Lucía, Castries, merece una visita de su plaza Derek Walcott Square, rodeada por edificios de madera y por laCatedral de la Inmaculada Concepción y por su mercado de artesanía local y de frutas y verduras.

Granada

Granada está conquistando a todo el mundo con su encanto. Atrae a los amantes del mar porque cuenta con una treintena de lugares de submarinismo en los que existe la posibilidad de nadar con la tortuga carey. También está el Parque de Esculturas Submarinas de Granada, un proyecto artístico submarino que muestra 75 esculturas deJason deCaires Taylor que deberían impulsar la formación de un nuevo arrecife de coral. Irresistible por tanto para los amantes del mundo subacuático.

 Los amantes de la naturaleza, encontrarán en Granada selvas tropicales, cultivos de árboles de especias y muchas cascadas. Senderos que recorrer en medio de la naturaleza para dejarse sorprender por la vegetación y su fauna.

 Granada sabe cómo ser más interesante conquistándonos el estómago con el chocolate y sus perfumadísimas especias, o con otras muchas celebraciones como el Festival de Música Carriacou Maroon o el Carnaval.

Gran Caimán

Aguas de color azul zafiro en las que sumergirse, arena blanquísima y suave y todo alrededor del verde de las palmeras. Bienvenidos a Seven Mile Beach, en Gran Caimán, considerada la playa más bella del Caribe. Parasailing, kite surf, motos de agua, son solo algunas de las actividades que se pueden practicar durante unas vacaciones paradisíacas.   ¿No les basta? ¡También podrán acariciar estrellas de mar!

 Pero la isla de Gran Caimán posee un núcleo que explorar alejado de la playa, con sus Cuevas de Cristal llenas de estalactitas y estalagmitas, lagos subterráneos y algunos tramos al aire libre. También se quedarán impresionados con la visita al Jardín Botánico Reina Isabel II, en el que podrán ver las rarísimas iguanas azules.

 Una isla tan rica solo puede tener una capital como George Town, donde se puede visitar el Museo Nacional de las Islas Caimán, dedicado al patrimonio cultural de las islas Caimán además de las ruinas de Fort George, una fortaleza que se remonta a la época colonial.

Aruba

Aruba es la isla que reúne diversión y aventura para mayor alegría de los visitantes. Playas dedicadas al relax, como sucede en Playa del Águila, o bien playas en las que practicar los últimos deportes acuáticos como Andicuri o bien Dos Playa.

 La capital de Aruba, Oranjestad, fue fundada en 1796 en las proximidades del Fuerte Zoutman, uno de los principales monumentos de la ciudad, que presenta muchas influencias europeas en sus edificios.

 Amplia variedad de ofertas de excursiones relacionadas con la fauna. Extremadamente colorista es el Mariposario, pero inolvidable será la visita al Zoológico Phillip’s en el que conviven más de cincuenta especies de animales exóticos. Por el contrario, comentario aparte merece el Parque Nacional Arikok de Aruba en el que conviven innumerables especies de animales y vegetales, pero que también incluye lechos fluviales secos, bahías protegidas y paisajes espectaculares.

Anguilla

Anguilla es una isla en la que reina la calma. Alejada del estrés y de la vida frenética de las grandes ciudades, esta pequeña isla obliga a todos a disfrutar del día sin estar pendiente del teléfono y del reloj.

 En un entorno así resulta todavía más importante encontrar la playa adecuada en la que pasar el día. Encantadora, sin duda, Little Bay, con su arena blanca y los altos acantilados que la protegen, sin olvidarnos de Shoal Bay East, considerada por muchos como una de las playas más bellas del mundo.

 Pero Anguilla merece ser descubierta en su totalidad y puede empezarse por uno de los siete parques marinos que la rodean y que protegen los recursos naturales para garantizarles la máxima seguridad en el futuro. La propia capital, The Valley, parece seguir los benéficos influjos de la isla y se caracteriza por la tranquilidad y la sensación de relax que consigue transmitir a los visitantes, ¡por lo que parecerá que Anguilla es un sueño hecho realidad!

Cuba

Cuba es una isla, pero también un país de fama mundial. A menudo se nos olvida que nos encontramos en el mar del Caribe. Al igual que las demás, esta isla cuenta con grandes playas blancas, como las Playas del Este, que cuentan con una extensión de nueve kilómetros, o la Playa Jibacoa protegida por colinas con una densa vegetación.

 Cuba es también conocida por sus numerosos campos de tabaco, fundamentales para la fabricación de los puros, apreciados por los entendidos de todo el mundo, y por los cultivos de caña de azúcar, fundamentales para la elaboración del preciado ron.

 En Cuba es obligada la visita a su capital, La Habana, con sus casas color pastel y en cuyas calles circulan todavía automóviles de los años 50. Desde 1982 se han acometido numerosas acciones de rehabilitación de La Habana Vieja bajo la tutela de la UNESCO. Incontables son las plazas y los edificios de visita obligada en una ciudad en la que la historia ha vivido páginas muy importantes, pero en la que todavía puede verse a la gente bailar por las calles y en sus locales, frecuentados por personalidades de relieve como Ernest Hemingway, que cuenta con un museo dedicado a su memoria.

Vacaciones en crucero por el Caribe

Visitar las islas más bellas del Caribe es una experiencia apasionante, que debería vivirse incluso más de una vez en la vida. Gracias a un crucero podrán visitarlas en profundidad y saborear sus características más importantes. Mar, deportes acuáticos, excursiones entre la naturaleza, paseos por ciudades decididamente originales y visitas a mercados de especias y artesanía como nunca antes los habían visto. Pero también otras cosas más: la emocionante visión de las islas que aparecen de imprevisto, como por arte de magia, en el azul del mar del Caribe, y se revelan con enorme precisión y a medida que nos vamos acercando al puerto, en toda su belleza.

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