Filipinas ha dejado de ser un rincón olvidado del sureste asiático: al contrario, se está convirtiendo en uno de los destinos más interesantes de los últimos años. Se trata de un archipiélago de más de 7.000 islas, considerado la «sonrisa de Asia» por la amabilidad de sus habitantes. El mar y la naturaleza dictan las leyes, con una variedad ambiental y una biodiversidad impresionantes. Filipinas es una especie de parque natural gigantesco, donde todavía existen zonas vírgenes no invadidas por el hombre.

El archipiélago de Palawan aparece cada vez con mayor frecuencia en las revistas de turismo considerado como el grupo de islas más hermosas del mundo: desde el paraíso terrenal de El Nido a los resorts de Pamalican, desde el acuario al aire libre de Coron al remoto Parque Natural de Tubbataha Reef, donde puede contemplarse la flora y la fauna del arrecife de coral en todo su esplendor.

Las islas de la provincia de Mindanao no se quedan atrás con las olas surferas de Siargao, los siete volcanes de Camiguín y las selvas de Samal.

Pero Filipinas no es solo mar e inmersiones: en Bohol pueden verse las curiosas formaciones geológicas de las «Colinas de Chocolate», una extensión de colinas cónicas que se formaron tras la emersión a la superficie del arrecife de coral Boracay ofrece una animada vida nocturna, entre música y fiestas que acaban en una zambullida en el mar colectiva. La isla del Corregidor, a poca distancia de Manila, recuerda con monumentos memoriales el papel de Filipinas en la II Guerra Mundial.

En resumen, Filipinas es una nueva frontera del turismo internacional que merece ser explorada antes de que sea invadida en masa. Estas son las playas e islas de visita obligada.

11 islas y playas de Filipinas de visita obligada

  • Isla del Corregidor
  • El Nido y las islas de la Bahía de Bacuit, Palawan.
  • Boracay
  • Bohol
  • Siargao, Mindanao
  • Camiguín, Mindanao
  • Tubbataha Reef, Palawan
  • Pamalican, Palawan
  • Samal, Mindanao
  • Bantayan, Cebú
  • Corón, Palawan

Isla del Corregidor

La isla del Corregidor se encuentra en la bahía de Manila, frente a la capital de Filipinas. Su extensión es de solo 5 km2, pero reviste una importancia capital en la historia de este país.

Ha tenido siempre un papel estratégico gracias a su ubicación en la bahía: los españoles la utilizaron primero como institución correctiva (la palabra Corregidor se deriva del español corregir) y posteriormente como puesto de avanzada para la defensa de Manila; Estados Unidos la utilizó de fortaleza durante la II Guerra Mundial y en 1942 fue el escenario de una batalla entre las tropas filipinas-estadounidenses y las japonesas (que finalmente consiguieron la victoria).

Hoy Corregidor es un destino turístico importante donde conocer una parte de la historia filipina y dar un paseo por el verdor de la selva que la ocupa. Existen varios lugares dedicados a la memoria: el Pacific War Memorial Museum, el Filipino Heroes Memorial, el monumento a los caídos japoneses y una serie de baterías de artillería antiaérea, fortificaciones y morteros repartidos por la isla. Los amantes del misterio no pueden perderse las ruinas del hospital, lugar en el que se dice que aparecen espíritus.

El Nido y las islas de la Bahía de Bacuit, Palawan.

Palawan se ha convertido en los últimos años en un destino obligado para quienes buscan un mar de ensueño. Es la región menos habitada de Filipinas y quizás la más fascinante, en la que destacan El Nido y el archipiélago de Bacuit: aquí el mar y las playas no temen las comparaciones con los países del sureste asiático ni con el Caribe.

El Nido, llamado también «la última frontera de Filipinas», es un auténtico país terrenal (quizás el último, para ser más exactos) de esta zona del Mar de la China Meridional, ideal si se busca un lugar remoto alejado de la civilización urbana. El municipio de El Nido ocupa la punta septentrional de la isla de Palawan e incluye islotes coralinos y bellísimas bahías de arena blanca, formadas gracias al traslado de arenas blancas de formación muy antigua.  A su alrededor, un mar de color esmeralda que difícilmente volverán a ver. Además de dedicarse a nadar y a la práctica del snorkel, podrán pasear entre cavernas prehistóricas y lagunas inmaculadas.

El Nido forma parte de un enorme santuario marino para la protección del ecosistema: sus arrecifes de coral albergan más de 800 especies de peces. Bajo el agua encontrarán peces papagayo, mariposa, ángel y payaso, así como barracudas, cabrachos, morenas, langostas, sepias y caballitos de mar.

La parte suroeste de El Nido está ocupada por las 45 islas de Bacuit Bay, un paisaje de ensueño donde la sucesión de islotes cubiertos de vegetación dan vida a centenares de ensenadas encantadas, pobladas por peces y corales variopintos. Es el paraíso de las inmersiones, con 30 lugares concretos, donde pueden verse incluso dugongos y tortugas marinas.

Cadlao Island, que puede verse desde la costa de El Nido, posee una laguna perfecta para hacer snorkel. Matinloc Island se extiende como una serpiente de 8 km y posee algunas de las mejores paredes para observar los peces con la máscara. Miniloc Island alberga los lugares más fotografiados de Palawan, es decir la Big Lagoon, la Small Lagoon y la Secret Lagoon, a las que puede llegarse en kayak para después explorar la jungla y los espejos de agua ocultos. Los lugareños sostienen que la Secret Lagoon sirvió de inspiración a Alex Garland para escribir la novela «La playa», que posteriormente se convirtió en una película protagonizada por Leonardo di Caprio (rodada en Tailandia).

Boracay

Boracay es una isla de postal con playas de ensueño: palmeras que dan sombra a la arena blanca, el fondo marino que se degrada lentamente y pasa del azul celeste al azul intenso. Se encuentra situada frente a la gran isla de Panay, en medio del archipiélago filipino. No tan solo es muy apreciada por sus playas, sino también por su animada vida nocturna. Boracay es una de las islas más desarrolladas turísticamente de Filipinas.

No dejen de visitar White Beach, la playa más famosa, cuatro kilómetros de aguas turquesas poco profundas donde disfrutarán del placer de nadar (no hay corrientes) y tumbarse al sol para gozar de la vida. Máximo relax desde la mañana hasta la tarde, después al atardecer es invadida por la diversión, con fiestas en la playa, locales abiertos hasta bien entrada la madrugada, y pequeños restaurantes donde probar platos de pescado.  El baño nocturno, con el espectáculo de la luna llena, es aquí un ritual muy extendido.

Por el contrario, quien busca tranquilidad y aislamiento, los puede encontrar en otras playas de Boracay: basta alejarse de White Beach para descubrir playas desiertas, caletas escondidas, grutas que explorar.

Bohol

Bohol es otra isla de Filipinas, un destino naturalista de extraordinaria riqueza. Sus playas no tienen nada que envidiar a las de otros países, extensiones de arena blanca y mar azul intenso como la Alona Beach, en la vecina isla de Panglao, donde pueden avistarse también delfines y ballenas que transitan por estos lugares durante sus viajes para la reproducción. Al explorar Bohol descubrirán también cascadas escondidas en la selva lluviosa y quizás consigan encontrar algún ejemplar de tarsio fantasma, uno de los monos más pequeños del mundo.

La isla de Bohol posee una característica peculiar, las más de 1.500 «Colinas de Chocolate», una serie de estructuras perfectamente cónicas situadas en el centro de la isla. Su creación se debe a la emersión del arrecife de coral en la superficie durante la era glacial y al posterior modelado de su forma por las aguas pluviales. Un paisaje realmente único premiado por la UNESCO con su inclusión en la lista de Patrimonios de la Humanidad. El término «chocolate» se refiere al color marrón que adoptan las colinas durante la estación seca.

Estas extrañas formaciones geológicas de 30 a 50 metros de altura (llamadas Tsokolateng Burol en filipino) se extienden hasta perderlas de vista y en su interior se encuentran grutas y manantiales. Poseen un atractivo irresistible y son uno de los lugares más visitados de Filipinas.

Siargao, Mindanao

A 800 km de Manila, en la zona de Mindanao, se encuentra Siargao, una isla distinta de muchas otras islas filipinas, especialmente por su población «turística»: es frecuentada sobre todo por surfistas, que pululan por aquí durante todo el año gracias a las condiciones ideales que ofrece para la práctica del surf. El fondo marino, el viento y el break hacen de Siargao un lugar de encuentro internacional muy apreciado por sus altísimas olas.

Además del encanto del surf, la isla ofrece más cosas, como una naturaleza en la que dominan los manglares llenos de fauna salvaje, lagunas apartadas donde zambullirse, playas de arena blanca por las que pasear y aguas en las que sumergirse para contemplar el arrecife de coral virgen.

Camiguín, Mindanao

Alejada del turismo de masas, sin dejar la zona de Mindanao, aparece Camiguín. Como testimonio de la variedad de Filipinas, en esta isla se concentran nada menos que siete volcanes: por eso es llamada «la isla nacida del fuego». Todos están actualmente apagados salvo uno, todavía activo, el monte Hibok-Hibok.

Camiguín es sin duda una de las islas más bellas de Filipinas y el esfuerzo por llegar allí se verá recompensado por las espectaculares vistas que contemplarán sus ojos. Visitarla les trasladará a la prehistoria, también porqué la presencia humana es escasa (ya los españoles no la consideraban demasiado): solo tiene cinco pueblos. Podrán caminar entre las cascadas ocultas en la selva lluviosa por la vegetación color esmeralda y después dirigirse a las playas de arena negra volcánica para sumergirse en unos contrastes cromáticos cautivadores. O quizás comer las dulcísimas frutas de la isla, como los lanzones, las uvas típicas que cuentan con un festival especialmente dedicado a ellas. Prueben a bañarse en los manantiales calientes de Ardent Hot Springs, reunidos en piscinas de piedra al estilo de unas termas naturales en la jungla.

Los amantes del snorkel se divertirán en el Giant Clam Sanctuary, el santuario de las almejas gigantes, así como en el cementerio sumergido, que fue cubierto por las aguas después de una erupción que lo desplazó varios metros hacia el mar.

Los islotes vecinos, por el contrario, tienen arenales de arena blanca, como el banco de arena de White Island, que solo puede visitarse en función de las mareas.

Tubbataha Reef, Palawan

Enfrente de Palawan, en la vertiente oriental del Mar de Sulú, se encuentra Tubbataha Reef. Simplemente uno de los arrecifes de coral más bellos de la Tierra, Patrimonio de la Humanidad de la Unesco y parque natural que posee una extraordinaria biodiversidad. La zona fue descubierta a finales de los años setenta, pero sigue estando alejada y difícilmente accesible si no es en crucero desde Puerto Princesa (las islas habitadas más cercanas están a aproximadamente 130 kilómetros). Pero quien llega allí no lo olvida: la densidad de especies marinas es altísima y presenta unas espectaculares paredes de coral perpendiculares, así como grandes lagunas y dos atolones.

Tubbataha es una joya que debe preservarse, con corales resplandecientes que se nutren de las corrientes continuas y con peces grandes y pequeños que nadan tranquilamente por el arrecife: barracudas, escualos de diversas especies, carengas. La increíble cantidad de plancton es la prueba evidente de la salud de este tramo de océano, alejado de la presencia del hombre. Existen lugares de inmersión, abiertos en los meses en los que las condiciones meteorológicas permiten una visibilidad subacuática excepcional, es decir desde mitades de marzo a mitades de junio.

Pamalican, Palawan

La isla de Pamalican, en el archipiélago de las islas Cuyo, se encuentra en medio del Mar de Sulú, al noreste de Palawan. Es un refugio tropical exclusivo que ofrece playas de un blanco deslumbrante y 7 km2 de arrecife de coral virgen. De pequeño tamaño (2,5 kilómetros de largo y 500 metros de ancho), Pamalican es una isla privada dedicada al turismo. Perteneció a una familia que la  destinaba a los cultivos, hasta que fue comprada por otra familia, los Soriano, que decidieron construir en ella un resort de lujo.

El mar y las playas son completamente vírgenes, ideales para pasear y practicar actividades subacuáticas. Bajo el agua se pueden contemplar corales y grandes tortugas marinas que se mueven con total libertad.

Samal, Mindanao

El archipiélago de las Samal es un mundo de selvas que se asoman al mar verde de la región de Davao, situada en la parte central-oriental de Mindanao. Está compuesto por nueve islas, llenas de lagunas: la más conocida es la propia Samal, que posee 118 km de playas de arena blanca con hoteles y resorts.

El viaje a Samal ofrece la oportunidad de adentrarse en un mundo inexplorado de jungla frondosa, formaciones rocosas y espejos de agua transparentes.

Deténganse en Canibad Beach, donde admirarán el contraste espectacular entre el color turquesa de la parte más superficial de la playa y el azul intenso de la más profunda. Cojan una barca para dirigirse a la cercana Vanishing Island, cuyo litoral aparece y desaparece según las mareas.

Samal y sus alrededores son un entorno idílico, un concentrado de Filipinas en pocos kilómetros, con mucho espacio para poderse aislar, palmeras donde refugiarse en busca de sombra y relieves montañosos sobre un fondo recubierto de infinitas tonalidades de verde. Los curiosos pueden entrar en el Monfort Bat Sanctuary, una enorme gruta que alberga una colonia de más de dos millones de murciélagos colgados del techo.

Bantayan, Cebu

La isla de Bantayan se encuentra en el concurrido archipiélago, frente a la punta septentrional de Cebú. Concurrido, pero con islas mayoritariamente desiertas, y por tanto un lugar muy tranquilo. Bantayan es uno de los rincones más relajantes de Filipinas, famosa por sus playas blancas, sus aguas transparentes y la cordialidad de su gente.

Las playas son más pequeñas y menos frecuentadas que las de otras localidades más famosas. El paisaje típico es el de una franja de arena blanca que separa una selva de palmeras por un lado y el mar cristalino por otro. Aquí el tiempo transcurre con lentitud, entre baños, paseos por el arenal, y una parada para reponer fuerzas a la sombra de una cabaña de paja. Los más activos podrán adentrarse caminando en la jungla que ocupa el centro de la isla, o subir a una barca para rodearla y llegar a Hialntagaan, situada al norte, o zigzaguear entre los atolones de Botigues, Dong y Lipayran en el sur.

Corón, Palawan

El archipiélago de Palawan es considerado por muchos turistas y revistas el más bello del mundo y la lista de lugares que merecen ser visitados en él es extensa. Entre ellos no puede faltar la isla de Corón, que junto con Busuanga, Sangat y Culion y un centenar de otras microislas, forma parte del archipiélago de las Calamianes. La belleza de Corón es comparable a la de El Nido, con la ventaja de que es menos conocida en comparación con la punta septentrional de Palawan.

Para los amantes de la naturaleza marina y las inmersiones, este es su lugar ideal: los fondos están poblados por rayas, corales, moluscos y peces de colores llamativos, pero también por el extraño dugongo y las tortugas marinas. Es como estar en un acuario al aire libre. En el interior de la isla se encuentra el lago Kayangan, con sus aguas tranquilas, encastrado entre las rocas y el verde esmeralda de la selva.

Ponga rumbo a Filipinas con Costa Cruceros

 

Para los entusiastas exploradores del mundo en busca de lugares nuevos, poco frecuentados pero apasionantes, Filipinas es uno de los mejores destinos desde hace unos años. Los colores de las islas, la riqueza de la naturaleza, las tradiciones de una población muy hospitalaria y, en general, la maravilla de las playas y del mar, son las características de Filipinas que le entrarán por los ojos y penetrarán en su corazón. En las otras 7.000 islas del archipiélago, entre el Océano Pacífico y el Mar de China, hay muchas cosas que hacer, culturas nuevas por conocer y sabrosos platos que degustar. Y joyas que no deben dejarse de visitar, como estas 11 que les recomendamos: les conquistarán y les servirán de recuerdo para compartir con los amigos y con otros entusiastas viajeros.

ELIJE TU PRÓXIMO DESTINO