Es maravilloso cuando la naturaleza nos ofrece experiencias que nos hacen renacer. Esto es lo que pasa en las Islas Maldivas, uno de los archipiélagos tropicales más bellos y uno de los lugares más extraordinarios del planeta, donde 1200 islas forman 26 atolones de ensueño. Lugares maravillosos que se balancean lentamente sobre los undholi, hamacas típicas maldivas que forman parte del paisaje y dan un poco de ritmo a la tranquilidad frente a un mar encantador. El mundo sigue girando, pero aquí el espacio-tiempo se detiene exclusivamente para ti, para que puedas disfrutar de paisajes que parecen pintados con acuarela: desde el verde más claro hasta el azul más oscuro, que por la noche se convierte en un rosa jamás visto.

El entorno de esta maravilla está formado por playas de fina arena blanca y palmeras, iluminadas por la luz de un cálido sol. Eso es lo que te espera en los atolones de Malé y Kaafu, donde el mar está lleno de peces de colores brillantes y corales encantadores: el paraíso del buceo y el snorkel. Ari, Baa, Rashdoo, Faafu, Lhaviyani, Shaviyani, Noonu, son atolones que merece la pena conocer donde te sentirás omo si fueses Robinson Crusoe en una isla desierta. Relájate y descubre el paraíso explorando las hermosas cuevas de Vaadhoo o practicando surf en Gaafaru Falhu.

Estas son solo algunas de las experiencias que podrás vivir con Costa Cruceros… ¡Tenemos tantas experiencias como atolones! Te llevamos a las Maldivas, hacia lugares extraordinarios balanceados entre mar cristalino y relax, un lugar único en el mundo. Estos son los atolones más bonitos.

Islas Maldivas: los atolones más bellos

  • Malé 
  • Kaafu
  • Ari 
  • Baa 
  • Rasdhoo 
  • Faafu 
  • Athelo 
  • Shaviyani
  • Noonu
  • Excursiones y actividades en las Maldivas
  • Buceo en las cuevas de Vaadhoo
  • Surf en el atolón de Gaafaru Falhu

Atolón de Malé

El atolón norte de Malé ofrece algunos de los lugares de buceo más bellos de todo el archipiélago. Un maravilloso arrecife con una rica fauna marina, fácil de admirar para los que practican snorkel.

Un paraíso para los buceadores, que lo consideran un lugar ideal gracias a los “pass”, es decir, amplios pasillos que comunican el mar abierto con las lagunas de los atolones y que dividen el arrecife de la laguna.  Podrás llegar a este paraíso gracias a las excursiones Costa, que te llevarán directamente al corazón de la belleza de las Maldivas.

Tanto los atolones del norte como los del sur ofrecen maravillosos paisajes naturales, como Helengeli Thila y su rica fauna marina. A ambos lados del canal que fluye entre los atolones, Vaadhoo Kandu, encontrarás maravillosos sitios para bucear. En el norte de la isla se encuentra Gaafaru Falhu, con naufragios interesantes bajo el agua. En el atolón de Malé se encuentran los más emocionantes surf break de las Maldivas, como Thulusdhoo, entre otros. Encontrarás también lugares como Manta Point o Shark Point, donde podrás observar las mantarayas y los inofensivos tiburones ballena. 

Atolón de Kaafu

Malé, la pequeña pero bulliciosa capital de las Maldivas, se encuentra justo en este atolón. Es una ciudad densamente poblada, llena de actividades y contrastes armoniosos, donde la arquitectura moderna se encuentra con la arquitectura tradicional de las viviendas de colores, rodeada de un paisaje natural de encanto. Las excursiones de Costa también te llevan aquí, descubriendo una nueva dimensión. Es de visita obligada la Mezquita Vieja De Viernes, la más antigua de las Maldivas (construida en 1656) que fascina con su estructura hecha de piedra coralina y su munnaaru, un imponente minarete blanco y azul.

Además de los lugares más institucionales como la Galería Nacional de Arte y el Museo Nacional, el "corazón de las Maldivas" fundado por los portugueses, merece la pena una visita a los lugares más característicos como el mercado de pescado o de las especias, para sumergirse realmente en la atmósfera del lugar y conocer a sus habitantes.

Hulhumale, muy cerca de Malé, es la isla artificial, creada en los últimos años, que es capaz de ofrecer más playas, más espacio y más vegetación que la capital alrededor de una gran laguna. Bajo el mar, hay un mundo de maravillas ocultas que descubrir con un poco de snorkel. La riqueza de las especies marinas se debe a las continuas corrientes de agua rica en nutrientes y a las corrientes monzónicas. Párate a admirarlas. 

Atolón de Ari

El atolón de Ari, de unos 30 kilómetros de ancho y casi 100 kilómetros de largo, abarca 105 islas de las cuales sólo 18 están habitadas. El arrecife aquí muestra lo mejor de sí mismo con una amplia variedad de peces, tiburones y morenas, mantarrayas y tortugas. En los amplios canales entre las islas fluyen aguas ricas en nutrientes para peces pequeños y grandes.

El atolón de South Ari, llamado Alifu Daalu, es una zona marina protegida donde se puede ver el tiburón ballena en cualquier época del año a lo largo de la parte más externa del arrecife. Muchas islas en el sur tienen un arrecife a pocos metros de la playa, ideal para sumergirte en la flora y fauna submarina. El atolón de North Ari, llamado Alifu Alifu, es conocido por ser un lugar ideal para el avistamiento de tiburones martillo, pero es necesario bucear más profundo.

La parte norte también incluye los atolones de Thoddoo, una larga isla con un suelo muy fértil: es la capital de la cosecha de sandía en la República de las Maldivas. Thoddoo ha estado habitada desde tiempos antiguos: incluso en un templo budista se ha encontrado una moneda romana del 90 a. C.

Rashdoo, la isla principal de este atolón es una pintoresca ciudad que conserva evidencias de un pasado budista antes de la llegada del islam. En la isla de Fenfushi, al sur, encontrarás extraordinarias esculturas de coral y es conocida por otra obra maestra: la mezquita del S. VIII construida por el sultán Al-Haj Ali. 

Atolón de Baa

El atolón de Baa es uno de los atolones más importantes y naturales de las Maldivas, de hecho, en el 2011 fue declarado Reserva Mundial de la Biosfera de la UNESCO. Esto se debe seguramente a la extraordinaria riqueza de Hanifaru Huraa, una bahía llena de plancton que es el hábitat ideal para tiburones ballena y mantarrayas, peces que se reproducen en grandes cantidades aquí.

El fondo marino de este atolón es un mundo lleno de millones de peces coloridos, tortugas, tiburones ballena, tiburones grises, corales, peces esponjas, anémonas y muchas otras formas de vida. Practricar snorkeling en el arrecife de este atolón puede ser una de las experiencias más atractivas que una persona puede tener en su vida.

Aunque no hay nada comparable a la belleza de la Madre Naturaleza, en estas islas también se puede conocer la belleza de los productos ideados por el hombre, como las coloridas artesanías hechas en Thulhaahdhoo, la única isla en las Maldivas donde se procesa la laca o los feyli, preciosos pareos hechos en Eydhafushi y muy utilizados por los lugareños.

Atolón de Rashdoo

El atolón de Rashdoo es un pequeño atolón rodeado por una circular y profunda laguna entre 20 y 40 metros. Rasdhoo es tanto el nombre de la isla principal, la única habitada en el atolón, como el nombre de la hermosa ciudad que, junto con las tiendas y atractivos turísticos, conserva testimonios interesantes de un pasado budista antes de la llegada del islam.

Otra localidad inolvidable es Kuramathi, una de las más grandes de toda Maldivas, que se encuentra en el lado exterior del atolón. El lado sur tiene vistas al arrecife, mientras que el norte ofrece hermosas playas con vistas a la laguna que rodea el atolón. Al oeste, se extiende una larga y delgada franja de arena por la que pasear será un verdadero placer. 

Atolón de Faafu

El atolón Faafu es uno de los lugares menos poblados de las Maldivas y por lo tanto es uno de los más acogedores para los amantes de la tranquilidad. Descubrir su belleza volando sobre ellos con el hidroavión, es la forma más cómoda para llegar a ellos. Hay seis islas que conforman el atolón, pero sólo una de ellas alberga un complejo construido de estilo tropical, con techos de hojas de palma y amplios espacios. Perfecta síntesis de confort y naturaleza para capturar la verdadera esencia de tus vacaciones. La isla ofrece vegetación exuberante y está rodeada por una extensa laguna. El arrecife es fácilmente accesible desde la playa. Un mundo para vivir en libertad, caminando descalzo sobre la arena fina y blanca. Un lugar de ensueño, un refugio para el alma.

Nilandhoo es el nombre de la capital isleña del atolón, un pueblo de pescadores que viven la vida con sencillez, siguiendo un ritmo antiguo. La isla es el hogar del Aasaari Miskiiy, la mezquita construida en la época del sultán Mohammed Ibn Abdullah (siglo XII) utilizando piedras de construcción preislámicas. Es increíble pararse e imaginar el rico pasado de historia de estos lugares que ha dado lugar a una belleza natural tan extraordinaria que eclipsa todo lo demás.

Atolón de Lhaviyani

50 islas forman el atolón Lhaviyani, pero sólo menos de la mitad de ellas, las situadas a lo largo del borde más exterior, están habitadas.  Bienvenidos a un mundo mágico y pacífico. Numerosas islas y arrecifes, separados de la isla Kanifushi por estrechos canales, caracterizan el lado occidental.

El pueblo turístico de Kuredu, en la zona más septentrional del atolón ofrece 26 puntos de buceo, donde experimentar la emoción de la barrera exterior, formada por paredes rocosas y empinadas, hermosas cuevas y colores increíbles. Las aguas poco profundas a pocos metros de los arrecifes de coral son verdaderos escenarios de ensueño incluso para los que no bucean. El lado oriental ofrece pocos arrecifes, el más grande de estos se encuentra entre las islas de Aligau y Selhlhifushi, tiene 30 km de largo y es de extraordinaria belleza. 

Naifaru, la isla capital, es famosa por sus objetos en nácar y presume por una extensa artesanía local, muy demandada por los visitantes locales. La mitad de los habitantes de todo el atolón viven aquí. La pesca es una de las principales actividades de esta comunidad, y el centro más importante para la transformación del atún es la isla de Felivaru. Es importante tener en cuenta que los peces son capturados utilizando métodos tradicionales que respetan el medio marino. Lhaviyani es el hogar de la playa de Kanuhura, entre las más bellas y relajantes de la zona. 

Atolón de Shaviyani

El atolón Shaviyani forma parte de los atolones del norte, los menos frecuentados y por lo tanto pueden ser los ideales para aquellos que quieren descubrir la dimensión más antigua, salvaje y tradicional de las Maldivas. Curiosidad: desde el punto de vista administrativo, los atolones de las Maldivas se indican con una letra del alfabeto, y siendo Shaviyani el tercer atolón que comienza desde el norte, el código con el que se indica es la letra C, es decir, la tercera letra del alfabeto.

Este atolón consta de 16 islas, donde encontrarás hermosas playas y maravillosas orillas vírgenes, esenciales para la reproducción de las tortugas que aquí pueden poner sus huevos en una arena pura después de haber nadado en un mar de cuento de hadas.

La capital actual es la isla de Milandhoo y anteriormente lo era Funadhoo, que sigue siendo un destino importante para los curiosos por la antigüedad. En la isla se pueden visitar las ruinas de una antigua mezquita y una serie de lápidas del siglo XIII. En el interior de la mezquita principal en la isla de Kanditheemu se encuentra el texto más antiguo de la escritura thaana, típica de las maldivas. La parte oriental, con vistas al océano Indico, incluye el amplio canal de Noomara.

Atolón de Noonu

El atolón Noonu está formado por 71 islas, pero sólo 13 de ellas están habitadas, la más grande de las cuales es Manadhoo, la capital, un punto de referencia para las actividades en la zona.

En la isla de Landhoo, al este del atollo, la agricultura está muy desarrollada, pero la isla también es importante desde un punto de vista histórico, ya que alberga los restos de una hawitta, es decir, un antiguo montículo artificial probablemente creado por el pueblo Redin, es decir, los hombres altos y rubios que se cree que fueron los padres fundadores de las Maldivas. La isla de Maafaru es un importante centro de pesca, mientras que la isla Kendhikulhudhoo es muy extensa en realidad y es el centro de las actividades comerciales del atolón.

El atolón Noonu destaca por su número limitado de centros turístico, los cuales son de gran lujo, un claro signo de la belleza de estos lugares y su exclusividad. El ambiente es idílico. Sólo hay dos situaciones que pueden ser comparables a esta experiencia: sentirse como los protagonista de una película o vivir dentro de un sueño. Sin embargo, en este caso, las lagunas de color turquesa, el arrecife de coral y la alta sofisticación de los lugares es maravillosamente tangible.

Excursiones y actividades en las Maldivas

Las Islas Maldvas son un lugar único, un sitio ideal para, simplemente, no hacer nada. Sin embargo, la belleza y la magia de estos atolones no dejarán que te quedes quieto. Las excursiones que ofrece Costa Cruceros son una oportunidad continua para, simplemente, descubrirlas. La actividad más sencilla, la más natural, es hacer snorkel en el mar, pero los que quieran una experiencia más intensa, podrán tomar clases de buceo en aguas tan calidas que a veces no es necesario ni siquiera usar el neopreno.

Por la mañana, por la tarde… ¡O durante todo el día! Costa ha pensado en todo para hacerte vivir la emoción de sus lugares, en función de tus intereses, en resorts maravillosos como los centros turísticos de Centara Ras Fushi Resort, Paradise Island Resort, Bandos Island Resort y muchos otros. Algunos lugares pueden ser alcanzados con el Dhoni, un barco típico de Maldivas, para dar un toque de antigüedad a la excursión. Para los más aventureros que quieren explorar las bellezas del fondo marino de las Maldivas también hay un tour reservado a bordo de un submarino: una gran idea para acercarse y ver la flora y fauna marina de la región. A bordo del submarino turístico más grande del mundo, desde su cómoda y fresca cabina, admiraremos las maravillas del fondo marino de las Maldivas, buceando a unos 40 metros de profundidad, con una parada intermedia de 25 metros por observar una colorida variedad de corales y peces tropicales.

Buceo en las cuevas de Vaadhoo

Bucear y admirar la vida del mar es una de las razones por las que visitar las Maldivas merece la pena. Cada uno de estos atolones es especial por ello. Sin embargo, hay una playa que es aún más especial: la Playa de Vaadhoo, conocida en todo el mundo porque, por la noche, crea una magia que es real: el agua del mar se transforma en un cielo acuático fluorescente lleno de pequeñas estrellas gracias al plancton, microorganismos que iluminan el agua con su luz. Una verdadera maravilla.

Vaadhoo conserva otras bellezas, como sus cuevas, que también son muy famosas. Tanto buceadores como aquellos que no bucean, no pueden perderse las Cuevas de Vaadhoo. Una de las excursiones de Costa te llevará a ellas y te hará descubrir pequeñas cuevas, pero también una cueva mucho más grande donde podrás nadar y admirar corales, gorgonias, peces gato, peces coloridos como el águila de mar, u otros habitantes del mundo submarino como los peces ardilla y peces soldados. Un recorrido que será inolvidable para tus ojos. 

Surf en el atolón Gaafaru Falhu

La emoción de deslizarse sobre una ola, de pie, sobre la tabla de surf es una experiencia especial que no puedes vivir en todas partes, debes tener las condiciones adecuadas. Las Maldivas es un lugar privilegiado para experimentar esta fantástica oportunidad. El surf, en los últimos años, es una práctica deportiva que se está extendiendo mucho en los atolones de las Maldivas. El monzón del suroeste (de mayo de noviembre) es el más favorable porque crea las mejores olas, pero incluso en marzo y abril es posible dar hermosos paseos sobre las olas. Los mejores break se forman en los arrecifes de coral, que son el punto donde la barrera se rompe y crea la ola correcta.

Entre los lugares más mágicos para practicarlo se encuentra el atolón de Gaafaru Falhu, que es un atolón formado simplemente por una isla. Una de las excursiones de Costa te llevará al lugar más especial para probar el surf con tus propias manos. Para aquellos que ya conocen el arte de montar las olas, la emoción será aún mayor con este mar extraordinario. En cambio, para los recién llegados, será genial tratar de dar los primeros pasos sobre las olas y comenzar una nueva pasión o, tal vez, descubrir un nuevo gran campeón de surf que finalmente sale del cascarón. Por cierto, a partir de 2020 el surf se convierte en una disciplina olímpica...

Visita las Maldivas con Costa Cruceros

 

Visitar las Maldivas será una experiencia inolvidable que tendrás que vivir intensamente para poder contársela a todos. Gracias a Costa Cruceros podrás vivir todos sus matices: relajarte en la playa, sumergirte en el mar y en la naturaleza, descubrir la vida activa y todas las cosas inesperadas y sorprendentes que harán de tus vacaciones en las Maldivas el viaje más hermoso de tu vida.

 

Zarpa con Costa Cruceros