Portugal no sólo es famoso por su historia, colores y paisajes, sino también por sus playas. Aquí están algunos de los rincones más bellos del mundo, que estamos seguros que te sorprenderán. 

Las inmensas playas portuguesas saben cómo mantener su alma salvaje y su diversidad, pues todas son diferentes: azotadas por el viento, abarrotadas, aisladas o prácticamente vírgenes. Cada uno puede elegir la suya, dependiendo de sus necesidades, y contemplar un verdadero espectáculo natural.

Las mareas juegan con la arena y esconden playas que pueden desaparecer por completo dejando espacio al océano abierto. Las olas cochan también con acantilados y rocas. Es posible que quedes sorprendido por cuevas iluminadas por los rayos del sol, acantilados con líneas perfectas y paisajes ventosos y hermosos. La fuerza de las olas convierte a Portugal en uno de los lugares perfectos para practicar surf y bodyboard.

En la provincia meridional del Algarve, encontrarás tramos de arena que parecen "de postal": pequeñas playas rodeadas de acantilados rojizos, interminables extensiones de arena doradas, o playas acurrucadas por tranquilas bahías protegidas. Hay también orillas rodeadas de dunas monumentales y otras que son golpeadas implacablemente por las olas del océano. Las playas a lo largo de la costa oeste son, en cambio, perfectas para los superdeportistas.

Descubre la lista de las mejores playas de Portugal y déjate cautivar por paisajes que mezclan atmósferas abruptas con los tonos cálidos de la hospitalidad de los portugueses.

Las 15 playas portuguesas más bonitas

  • Praia de Carcavelos - Lisboa
  • Praia do Guincho - Lisboa
  • Praia de Santa Cruz - Lisboa
  • Praia de Magoito - Sintra
  • Azenhas do Mar - Sintra
  • Praia de Dona Ana - Algarve
  • Grotte di Benagil - Algarve
  • Praia de Senhora da Rocha - Algarve
  • Bordeira Beach - Algarve
  • Praia de Odeceixe - Algarve
  • Praia do Amado - Algarve
  • Praia da Falesia - Albufeira
  • Praia da Comporta -  Alentejo
  • Praia dos Galapinhos - Setubal
  • Praia de Marinha - Carvoeiro

Carcavelos Beach – Lisboa

Es la playa de la esperanza y los deseos, y es donde, por tradición, se toma el primer baño del año. Un lugar relajante, donde se puede respirar un ambiente salvaje, pero también podrás subir tu adrenalina. De fácil acceso desde el centro de la capital, Carcavelos es la playa más concurrida de la costa Lisboa-Estoril-Cascais y una de las más grandes de la región de Lisboa. Las aguas del mar son limpias y aptas para nadar o surfear, y en la playa se pueden alquilar todos los accesorios sin problema. En el paseo marítimo hay muchos bares y pubs, perfectos para un almuerzo ligero o para escapar del calor del sol.

Praia do Guincho – Lisboa

Si una playa forma parte de un parque natural, significa que la belleza es su esencia.  De hecho, la Praia do Guincho, que se encuentra dentro del Parque Natural de Sintra-Cascais, se encuentra en un entorno muy especial, ya que las dunas de arena blanca se mezclan con la Serra de Sintra, en el fondo del paisaje. 

Es también una playa que tiene un espléndido pasado, incluso en el mundo del cine: en 1969, rodaron la escena inicial de la película "007 al servicio de su Majestad" con George Lazenby en el papel de James Bond. Es también una de las sedes donde se celebran los campeonatos nacionales y mundiales de surf, ya que la presencia de fuertes vientos y sus altas olas son amadas por los surfistas o bodyboarders apasionados. Incluso los que quieran hacer ejercicio y relajarse pueden disfrutar de un carril bici que va desde Cascais hasta la playa de Guincho.

En estas playas, se combina la belleza con el sabor:  en las inmediaciones hay restaurantes especializados en pescados y mariscos. La Fortaleza do Guincho, una fortaleza del siglo XVIII con vistas al mar y que ahora es un hotel y restaurante, es particularmente popular. 

En la zona también hay un tesoro por descubrir, siempre "basado en la naturaleza", el Parque Nacional de Sintra-Cascais, a menos de una hora de Lisboa. Lord Byron lo llamó "un jardín del paraíso", y el escritor danés Hans Christian Andersen llegó incluso a llamarla "el lugar más bello de Portugal". Una fascinante extensión de 700 kilómetros cuadrados de naturaleza virgen, entremezclados con pueblos costeros y pequeñas joyas arquitectónicas. Un lugar rico en historia y cultura que en 1995 fue declarado patrimonio de la UNESCO.

Praia de Santa Cruz – Lisboa

Playa virgen, agua cristalina y hermosos acantilados en una atmósfera única: estas son al menos tres razones por las que Santa Cruz es una localidad famosa para darse un buen baño. En el extremo sur, los acantilados de Ponta da Vigia dan lugar a un complejo rocoso en el que se alza el Penedo do Guincho, un macizo de 30 metros de altura y 100 metros de ancho, que es uno de los atractivos más pintorescos. Los menos aventureros, encontrarán pintorescas terrazas en los acantilados desde las que se puede admirar una maravillosa vista, que va desde el faro del Cabo Carvoeiro hasta las Islas Berlengas.

Podrás hacer un montón de cosas, hay incluso un campo de tiro olímpico y una piscina. Durante el verano la playa se anima gracias a una serie de eventos e incluso actuaciones musicales que se organizan en el lugar. Habrá movimiento tanto en la tierra como en el aire, pues hay un aeródromo local cerca desde donde parten los vuelos turísticos. El viento y las altas olas atraen a muchos deportistas y, de hecho, la playa es muy popular entre los surfistas. No es casualidad, por tanto, que aquí se celebren decenas de competiciones internacionales que ofrecen a los mejores profesionales del mundo la oportunidad de competir sobre olas de nivel superior. 

Praia de Magoito – Sintra

En Sintra los edificios históricos son una explosión decorativa, se respira la melancolía del fado (la expresión más conocida internacionalmente de la música portuguesa), los parques y jardines hacen eterna la primavera, y las playas ofrecen destellos y momentos inolvidables. Para llegar a la Praia do Magoito tendrás que subir una cuesta, pero su belleza y el olor del mar compensarán todo el esfuerzo. Está ubicada en un valle profundo y enclavada entre majestuosos acantilados, desde donde se disfruta de una hermosa vista. 

Las fuertes olas hacen de esta playa un lugar perfecto para surfear, aunque sigue siendo un lugar más tranquilo, por lo que es apta para niños. Se puede caminar a lo largo de los tres kilómetros de playa y jugar en las piscinas naturales, creadas por un pequeño río que desemboca en los alrededores. También se ha creado una duna en el lado norte de la playa, que es muy preciada por los amantes de la naturaleza. La Praia de Magoito tiene todo lo que necesitas para asegurarte paz y tranquilidad. 

Azenhas do Mar – Sintra

En el pasado, había muchos molinos que funcionaban con el agua marina de la zona, un entorno romántico lleno de símbolos, gestos y vida cotidiana. Esta arquitectura, poco a poco, se está desvaneciendo, pero todavía hay rastro de ella en un lugar: la playa de Azenhas do Mar. El nombre deriva precisamente de la palabra "azenha", que en portugués significa "molino de agua". Basta una mirada para enamorarte de la belleza de este lugar. 

Se trata de un lugar donde conviven el ambiente acogedor y cálido de Portugal y el espíritu salvaje del océano. El encanto de la playa también reside en su pintoresca ubicación, ya que está situada sobre un escarpado espolón. La ciudad de Sintra también es fascinante, con sus exuberantes jardines y sus coloridos edificios que parecen laberintos mágicos. Desde arriba, la silueta del Castelo dos Mouros y su parque abraza la Serra da Sintra.

Praia de Dona Ana – Algarve

El Algarve es una de las regiones más fascinantes y generosas de Portugal, con sus 150 kilómetros de costa con vistas al Océano Atlántico. Combina un rico patrimonio cultural con una naturaleza exuberante y es una zona turística muy avanzada. Hay atracciones culturales, parques acuáticos y una animada vida nocturna para todas las edades. 

Aquí también encontramos una de las playas más pintorescas y sugerentes para pasar un día de descanso: La Praia Dona Ana. Está situada al sur de Lagos, entre los acantilados de Ponta de Piedade, un majestuoso promontorio. Cierra los ojos y te encontrarás en un entorno natural de rara belleza con acantilados erosionados de tonos dorados, tranquilas aguas color turquesa, y arenas suaves y brillantes. 

Farallones que rodean la playa, se reflejan en sus aguas, y parece que se levantan con las luces del atardecer. Este maravilloso enclave fascinará tus ojos, pero también tu ocio: encontrarás todos los servicios que necesitas, desde restaurantes hasta locales característicos y tiendas. Para los que prefieren caminar, la cala que rodea la Praia de Dona Ana está a sólo 2,5 km del centro de Lagos y también se puede llegar a pie.

Cuevas de Benagil – Algarve

El Algarve, como dijimos antes, es una región portuguesa, multifacética, viva, que no deja de sorprender con sus pintorescos paisajes, sus hermosas playas y sus tesoros naturales. Merece una mención especial la Cueva de Benagil, donde las olas te harán entrar en un cofre azul del tesoro. La luz del sol se proyecta sobre la arena dorada y el agua cristalina desde una apertura superior, y en el centro, dos majestuosos arcos de piedra sirven de entrada a la cueva. 

La erosión de las olas y las mareas en la cueva le han dado una forma única y pintoresca. Esta evocadora ventana en el cielo se levanta creando círculos concéntricos con tonos cálidos. Todo parecerá más grande en esta playa interior, una belleza que se extiende a lo largo de 100 metros. Tendrás que cruzar una lengua de océano en bote, kayak o nadar para llegar a esta magnífica cueva. Es importante que no bajes jamás la guardia, pues sus aguas pueden alcanzar grandes profundidades y puede haber corrientes fuertes repentinamente.

Praia de Senhora da Rocha – Algarve

El Algarve es conocida como la "Región de la Luz" por su clima siempre idílico, y a lo largo de sus costas podrás encontrar pequeñas joyas. La Praia da Senhora da Rocha es una de ellas: bañada en aguas claras y tranquilas, es una pequeña playa ideal para el baño, aunque hay quien prefiere alquilar un barco y hacer excursiones para descubrir las cuevas de la zona. Hay una punta rocosa que separa la playa de Praia Nova, y en este punto rocoso se encuentra la encantadora capilla dedicada a Nossa Senhora da Rocha, que data del siglo XIV. También hay un mirador, cerca del cual se puede admirar una maravillosa vista de la costa del Algarve.

Playa de Bordeira – Algarve

Están los que caminan por los tres kilómetros de playa y respiran profundamente la brisa del Océano, los que aprovechan las olas para surfear, los que duermen sobre la arena, o simplemente los que se quedan un rato para darse un chapuzón. La Praia de Bordeira, como la mayoría de las playas de la zona, tiene un montón de facetas: acogedora, rugosa, intensa y salvaje. En la zona también se encuentra el río Ribeira da Bordeira, que a veces se convierte en una cuenca de agua poco profunda, perfecta para los niños y sus padres. No es muy popular entre los bañistas, sin embargo es un lugar muy frecuentado por surfistas y bodyboarders.

Praia de Odeceixe – Algarve

La Praia de Odeceixe es una de las playas situadas en Aljezur, en la región sur del Algarve. Una zona que combina altos acantilados con un interior caracterizado por una exuberante vegetación. Esta playa, situada cerca de la desembocadura del río Seixe, además de haber obtenido la bandera azul por la calidad de sus aguas, ha sido votada durante varios años como una de las 7 mejores playas de Portugal. Una profunda franja de arena protegida por altos acantilados: así es como se presenta la Praia de Odeceixe. 

Con la marea baja, los niños podrán disfrutar de un singular parque infantil, ya que pueden divertirse en una de las muchas piscinas naturales que el mar deja atrás. También hay una pequeña sorpresa: una cala con playa de arena, al sur de la playa principal. Hay muchas otras playas que no te puedes perder: Praia do Amado, Praia da Amoreira, Praia da Arrifana y Praia do Monte Clérigo.

Praia do Amado – Algarve

Una playa perfecta para el surf, gracias a las olas y las corrientes marinas, la Praia do Amado es un destino ideal para los deportistas que vienen de toda Europa, y es a menudo el escenario de competiciones y pruebas internacionales. El surfing y el bodyboarding no son sólo para los campeones. Los principiantes también son bienvenidos, ya que hay una escuela de surf muy popular en las proximidades, que ofrece toda la asistencia y los accesorios necesarios. La Praia do Amado, que está muy concurrida, especialmente en los meses de verano, puede ofrecer también momentos de relajación.

Arena fina, clima suave y ventoso, vegetación exuberante, colores intensos, hacen de la playa un punto de encuentro ideal, lleno de encanto. Está situada entre tres valles, y sus formas están entrelazadas y mezcladas en diferentes matices: los tonos cálidos del rojo y ocre en la parte norte, y el gris de las paredes rocosas de sur. Cada uno puede encontrar su propio rincón. Simplemente camina y respira. En la playa también hay puntos panorámicos donde se puede admirarla desde una perspectiva diferente a través de las pasarelas. Uno de los senderos te llevará a la Praia de Bordeira.

Praia da Falesia – Albufeira

Imagínate una larga playa donde las rocas rojas del acantilado se mezclan indefinidamente con el blanco de la arena, el azul del mar y el verde de la vegetación. No es de extrañar que la maravillosa Praia da Falésia, la playa entre Vilamoura y Olhos de Água, esté entre las 25 mejores playas del mundo de Tripadvsor Travelers' Choice: un galardón que premia las instalaciones turísticas y las playas con las preferencias de los viajeros. La playa, con sus aguas cristalinas y no particularmente frías, parece extenderse hasta el infinito. 

Los más solitarios, los deportistas y las familias quedarán más que satisfechos. Hay senderos y rutas, y más allá de los acantilados hay resorts, campings y restaurantes donde se puede disfrutar del pescado fresco o saciar la sed con zumos de frutas naturales.  A la playa se accede a través de una escalera. No todo el mundo sabe que la zona se encuentra a pocos kilómetros de la "fortaleza del mar", Albufeira es uno de los centros turísticos más característicos y visitados del sur de Portugal. La ciudad abarca las diferentes almas de la cultura portuguesa. 

Hay un poco de historia: paseando por los callejones estrechos, las plazas, y admirando los monumentos, revivimos las raíces que se remontan al Imperio Romano, la atmosfera árabe, y luego la reconquista por el pueblo portugués. Todo en un solo instante. En cada rincón, Albufeira demuestra su identidad al turista junto al sol y a maravillosas vistas del océano. En verano, en la zona, podrás disfrutar de especialidades gastronómicas o belleza naturales.

Praia da Comporta - Alentejo

Naturaleza, encanto y diversión, colores variados: mezcla todo un poco y tendrás la Praia da Comporta. Situada en el extremo sur de la Península de Troia, la gran playa es muy popular por la frescura de sus lugares y también por los servicios adaptados a los turistas. Forma parte de la Reserva Natural del Estuário do Sado y, por lo tanto, es un área protegida. La zona está bordeada por un elegante bosque de pinos y está salpicada de característicos quioscos de madera que sirven bebidas y aperitivos. El mar, ligeramente agitado, permite el kitesurf: no es raro que se organicen competiciones internacionales en la zona. 

La Praia de Comporta es un destino cada vez más popular y apreciado por su elegancia, pero también por su variado paisaje. La playa, enclavada entre el estuario del río Sado y el océano, se alterna entre dunas y bosques de pinos. Se define como uno de los mejores destinos "eco-chic", e incluso en el extranjero lo han notado: entre los primeros, The Guardian la ha incluido entre las 20 mejores playas de Europa. También fue elegido como uno de los 21 mejores lugares del mundo por el National Geographic Traveler. Aquí, donde las familias nobles portuguesas siempre han pasado sus vacaciones, se han visto a miembros de las familias reales, actores famosos y políticos destacados. Todos dicen que "hay algo mágico en este fascinante y salvaje paisaje". 

Un paraíso de paz, donde se puede montar a caballo o en bicicleta, o se puede disfrutar de la espectacular puesta de sol que se sumerge en el Atlántico mientras te tomas algo. Cada detalle te sorprenderá, como los chiringuitos, que están hechos en casas de pescadores con paredes azules y blancas. En lo que respecta a la ecología, las reglas son estrictas: no se puede construir, sólo las cabañas de los pescadores pueden coexistir con la naturaleza.

Es protagonista indiscutible también en la Reserva Natural del Estuário do Sado, donde encontrarás especies de aves y delfines entre pantanos, bancos de arena, bosques y cañaverales. Dicen incluso que los delfines ya se han hecho amigos de algunos residentes. Esta área protegida también alberga varias especies en peligro de extinción, como el murciélago negro y la nutria. Además, hay toda una serie de pequeños pueblos por descubrir en los alrededores.

Praia dos Galapinhos – Setubal

Los acantilados la protegen del viento y ayudan a mantener el mar en calma. Y así es como se descubre la Praia de Galapinhos, una de las perlas de la península de Setúbal. Aquí, entre parques, reservas naturales y una bahía más que pintoresca, se esconden algunas de las mejores playas de Portugal, donde los amantes de la naturaleza y de los paisajes sencillos se acercan y llenan sus ojos. La playa está rodeada de arena clara, pequeños peñascos, rocas inclinadas, agua limpia en una bahía mágica. Desde aquí se puede ir a Setúbal, lleno de sorpresas y playas. Su centro es un pequeño laberinto, formado por pequeñas calles, vías estrechas, plazas escondidas y tiendas familiares. Por no mencionar el hecho de que en esta ciudad se encuentra la mayor lonja de pescado de Portugal. 

Para los amantes de la naturaleza, puedes perderte en el parque natural de Arrabida. Los miradores panorámicos de la isla permiten ver el gigantesco Cristo Rei, que recuerda al Cristo Redentor de Río de Janeiro. La belleza continúa y sorprende con nuevas formas. El encanto del Cabo Espichel es embrujador, un promontorio que a la vez intimida y atrae con sus laderas. En la zona, de hecho, no hay nada más que una iglesia y un antiguo faro de 1790. Si no te gusta el silencio, tendrás que conformarte con el sonido que las olas del mar crean cuando chocan contra las rocas. 

Praia de Marinha – Carvoeiro

Praia da Marinha está acostumbrada a estar en lo más alto de los rankings. En Portugal, es considerada como una de las cinco playas más bellas del país y una de las más bellas de la costa del Algarve. No es casualidad que, gracias a su belleza, se haya convertido en el escenario perfecto para sesiones fotográficas y reportajes. Imagine arcos, cuevas o pozos naturales, imponentes formaciones rocosas y piedras más pequeñas que parecen bailar a su alrededor. Esto es una idea de lo que puedes experimentar. Sin mencionar los colores turquesa y cristalinos del mar que se mezclan con el color dorado de la roca. O los tonos pastel del cielo que especialmente al atardecer crean tonos que parecen pintados. 

Las paredes rocosas de la Praia da Marinha son, pues, hábitat de anémonas, estrellas de mar, erizos, camarones, e incluso sepias y pulpos. Este rincón natural, salvaje, íntimo y virgen, es muy popular entre los entusiastas del buceo, ya que podrán hacer un recorrido por la belleza natural submarina del Algarve.

Visita Portugal con Costa Cruceros


Playas doradas, olas encantadoras, paisajes que van desde suaves dunas hasta rocas salvajes. Portugal puede ofrecer maravillas en sus playas. Colores increíbles que permanecen esculpidos en la mente, se mezclan con las sombras del cielo y la arena, y las voces de sus satisfechos visitantes. Portugal tiene una costa que se extiende a lo largo de más de mil kilómetros, sin embargo, no importa la cantidad, sino la calidad. Muchas de las playas portuguesas están en el ranking de las mejores de Europa, y no solo. El viento que erosiona los acantilados y dibuja las playas a su antojo, que juega con la marea y seduce a los surfistas. También hay muchas maneras de relajarse, como descubrir pueblos pintorescos o zonas fascinantes como el Algarve, en el sur del país. Todo lo que tienes que hacer es visitar con Costa Cruceros las playas de Lisboa y del resto del país, y experimentarlas en toda su belleza.

Zarpa con Costa Cruceros