Situada en la Comunidad Autónoma Andaluza, Córdoba es un puente entre pasado y modernidad. Esta ciudad con una historia milenaria, declarada Patrimonio de la Humanidad, es un resultado “vivo” de los diferentes pueblos y de sus culturas que han atravesado el curso de su historia. Pocos lugares en el mundo pueden afirmar ser la capital de la “Hispania” tardía bajo el Imperio romano y la capital del califato omeya. Se trata, asimismo, de un esplendor que se percibe en el fervor de este centro de saber y conocimiento que dio a luz a figuras como Séneca, Averroes o Maimónides.

Pasear por el centro histórico de Córdoba significa descubrir  una bella red de callejuelas, plazas y patios encalados dispuestos alrededor de edificios o palacios medievales que valorizan su historia y la convierten en única. Sin olvidar su espléndido pasado, Córdoba es una ciudad moderna que se ha adaptado a los tiempos actuales para ofrecer infraestructuras y los servicios más modernos, así como una vasta gama de hoteles y restaurantes donde concederse una pausa para degustar las especialidades típicas. Descubramos juntos cuáles son los lugares clave imprescindibles.

  • Mezquita
  • Sinagoga
  • Barrio judío (Judería)
  • Alcázar y jardines
  • Puerta del Puente, Puerta de Almodóvar y Puerta de Sevilla
  • Torre de la Malmuerta
  • Patios cordobeses
  • Capilla de San Bartolomé
  • Plaza de la Corredera
  • Mausoleos Romanos
  • Hammam Al Andalus

Mezquita

La definen como "la reina de las miradas"; en Córdoba nadie duda a la hora de indicar la  Mezquita-Catedral como un lugar simbólico y una joya de la ciudad. Es  patrimonio de la Humanidad desde 1984. Su historia resume la completa evolución del estilo omeya en España, además de los estilos gótico, renacentista y barroco de la construcción cristiana. El lugar que ocupa en la actualidad la Mezquita-Catedral parece haber estado dedicado, desde la antigüedad, al culto de diferentes divinidades. Bajo la dominación visigoda, se construyó y compartió, la que fue la basílica de San Vicente. Cuando la población musulmana empezó a aumentar, el edificio fue adquirido por Abderramán I y derruido para construir una mezquita. En la actualidad, algunos elementos del edificio originario están integrados en la mezquita.

La gran mezquita se compone de dos áreas distintas, el patio donde se encuentra el alminar (bajo la torre renacentista) y la sala de plegaria. El espacio interior está organizado a lo largo de una sucesión de columnas y pórticos de dos colores y de un gran efecto cromático. El recinto se divide en cinco zonas y cada una de ellas corresponde a las diferentes ampliaciones que se han ido efectuando.

Si se adentra, después, en el Patio de los Naranjos, un antiguo patio, sentirá que ha viajado a otra era. Desde allí es posible hacer algunas espléndidas fotografías del campanario circundado por palmeras y naranjos. La sobria iluminación proporciona un aire casi sobrenatural al espacio dominado por columnas y arcos con segmentos de color rojo y amarillo. Cuando acceda a la macsura, el área reservada al califa, será consciente de haber visitado uno de los lugares más increíbles de España.

Sinagoga

Única en Andalucía y tercera del periodo medieval mejor conservada de toda España, la Sinagoga de Córdoba se encuentra en el barrio judío. Construido entre 1314 y 1315, según las inscripciones halladas en el edificio, sirvió como templo hasta la expulsión de los judíos. Ahora iniciamos nuestra visita. A través del patio se accede a un pequeño atrio. Las escaleras, que descuellan por la derecha, conducen a la parte reservada a las mujeres.

Delante, se abre la estancia principal. De planta cuadrangular, está elegantemente decorada con frescos y ornamentos. La pared que soporta la galería femenina se desvela con tres arcos ornados con enlucidos de gran belleza. En 1492, cuando los judíos fueron expulsados, el templo se convirtió en un hospital. Con los años, paso a usarse como guardería. Hubo que esperar al siglo XIX para que se convirtiese en monumento nacional.

Barrio judío

Tras su visita a la Mezquita, dedique un tiempo a perderse por los rincones del barrio judío (Judería) de Córdoba, donde vivieron los judíos entre el siglo X y el XV. Empiece el paseo a través de Calleja de las Flores, una hermosa callejuela encalada llena de tiestos de colores desde donde podrá ver la torre de la Mezquita. Este es uno de los rincones más fotografiados de la ciudad. Los judíos que huían de tantísimas persecuciones encontraron aquí un refugio, y el barrio se convirtió en un centro cultural y espiritual, bajo la bandera del intercambio.

No faltan los lugares atractivos para visitar; pero será, sobre todo, la mirada el motor de su paseo. Recorra el atractivo de este barrio con sus callejuelas, las plazas con encanto, los edificios blancos llenos de decoraciones y los balcones que emanan color gracias a las flores que se encuentran por doquier. Entre las curiosidades cabe destacar también el hecho de que el barrio alberga el Museo Taurino Municipal. Se trata del único museo de ese tipo ubicado fuera de una plaza.

El Museo Taurino de Córdoba es uno de los más importantes de España en su género. Posee siete salas que narran la historia de las corridas de toros en la ciudad. El museo expone también piezas originales y objetos de los mejores toreros de Córdoba, Lagartijo, Manolete, Guerrita, Machaquito y El Cordobés. En la sala dedicada a estas cinco estrellas del mundo del toreo hay trajes, capotes, retratos y paneles explicativos de su carrera profesional. Además, se puede ver un documental sobre la relación entre el torero y el toro en el momento del reto. Entre las curiosidades, el museo expone imágenes de corridas de toros en Portugal y en Sudamérica.

Alcázar y jardines

El Alcázar de los Reyes Cristianos, fortaleza y palacio de muros macizos, alberga en su interior gran parte de la evolución arquitectónica de Córdoba. Restos romanos y visigodos coexisten junto a aquellos de origen árabe en este majestuoso edificio, ya que fue el lugar preferido de los diferentes soberanos de la ciudad. Cuando en 1236 Córdoba fue conquistada por Fernando III, el edificio, que formaba parte del antiguo palacio del Califato, quedó completamente devastado. Alfonso X inició su restauración, completada durante el reinado de Alfonso XI. En el transcurso de la historia, se ha destinado a múltiples usos, como el cuartel general del Santo Oficio (Inquisición) o la prisión (en la primera mitad del siglo XIX).

El visitante que ve esta fortaleza por primera vez queda sorprendido por una construcción casi rectangular con amplias paredes de bloques de piedra y cuatro torres que delinean las esquinas. Las diferentes partes se articulan alrededor de jardines con flores exóticas y de infinidad de coloreshierbas aromáticas y árboles frondosos. Las habitaciones y los pasillos están coronados por cúpulas de piedra gótica. Un sarcófago pagano del siglo III está expuesto en una de las galerías de acceso. En su fachada encontramos un relieve, una alegoría del tránsito del difunto hacia el más allá a través de una puerta semiabierta.

Entre todas las salas, sobresale por encima de todas la que aloja una pequeña capilla barroca: la Sala de los Mosaicos, donde se exponen piezas romanas. Bajo esta estancia se encuentran los baños de inspiración árabe, divididos en tres salas abovedadas con claraboyas estrelladas. Éstos se comunican con la caldera situada bajo la torre del Tributo. De los dos patios, el Mudéjar llama la atención por su belleza. Con baldosas de mármol, el murmullo del agua que atraviesa los canales y las piscinas refresca la atmósfera y relaja al visitante cansado. Los amplios jardines que rodean el complejo muestran la monumentalidad y el esplendor de este Alcázar de Córdoba.

Los jardines del Alcázar, que se extienden a lo largo de las tres terrazas distintas, están estructurados elegantemente: en el puente superior dos grandes cubas recogen el agua de las montañas y la encauzan hacia la terraza inferior, a la que se accede a través de dos grandes escalinatas. En esta terraza hay tres grandes estanques.

Descuellan las estatuas de Fernando e Isabel, los Reyes Católicos, que, en este lugar, recibieron en audiencia pública a Cristóbal Colón para que presentase su proyecto sobre la nueva ruta a las Indias. Imagínese un espacio verde, repleto de aromas y cítricos. Los jardines fueron sometidos a continuas transformaciones, sobre todo en la época renacentista. También encontrará fuentes, surtidores de agua y azulejos esmaltados.

Puerta del Puente, Puerta de Almodóvar y Puerta de Sevilla

La Puerta del Puente es una de las tres únicas puertas que han quedado en la ciudad de Córdoba junto con la Puerta de Almodóvar y la Puerta de Sevilla. La actual puerta se encuentra en un enclave donde antaño se encontraban las puertas romanas, además de las musulmanas. En época romana, conectaba la ciudad con el puente romano y la Vía Augusta. A partir de 1931, la puerta, junto con el puente romano y la Torre de la Calahorra, fue declarada Sitio de interés cultural en la categoría de los monumentos.

En el siglo XVI, las autoridades decidieron dotar a la ciudad con una puerta mejor a causa del deterioro de la ya existente. De esta forma, el  18 de febrero de 1572, por orden de  Alonso González de Arteaga, se decidió construir la puerta del puente. En los albores del siglo XX se recuperó la altura original y la estructura se hizo independiente. La verja del puente está formado por unos cimientos altos donde descansan unas columnas dóricas estriadas que soportan un clásico entablamento.

Encima del arquitrabe de la Puerta se colocó una inscripción donde se mencionaba la visita que el rey Felipe  II hizo a Córdoba en 1570. Actualmente, la Puerta del Puente dispone de una selección cuidada de textos e imágenes y del  Mirador situado en la parte superior, desde donde se puede ver magnífica vista panorámica de todo el ambiente.

Torre de la Malmuerta

Cerca de Plaza de Colón, la Torre de la Malmuerta de Córdoba, es una estructura de observación envuelta en la leyenda. La tradición popular asegura que el nombre de la torre deriva del asesinato de una señora noble de Córdoba a manos de su celoso marido. Para expiar esta culpa, basada, según las crónicas del periodo, en una acusación falsa de adulterio, el noble le dedicó esta torre. Más allá del mito, existen, no obstante, información histórica. Esta torre fue construida a partir de una construcción islámica anterior, en el siglo XV.

Para financiar su realización se utilizaron las multas impuestas a los jugadores de juegos de azarPresenta una planta octogonal con un arco que toca la puerta del Rincón. Una vez perdida su función defensiva, la torre se convirtió en una prisión. Bajo el arco se pueden ver armas y una inscripción casi borrada que ha dado origen a otra de las leyendas existente sobre esta torre. Si un caballero, al pasar por debajo del arco de la torre al galope, hubiese sido capaz de leer la inscripción completa, en ese preciso momento la torre se habría derrumbado y de sus vísceras habría surgido un fabuloso tesoro que hubiera caído en manos del afortunado lector.

Patios cordobeses

Los patios de Córdoba viven su máximo esplendor en las dos primeras semanas de mayo de cada año con la fiesta dedicada en su honor. La Fiesta de los patios cordobeses es un evento reconocido por la Unesco como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Se trata de una serie de eventos e iniciativas que, durante un par de semanas, capturan la atención de miles de visitantes. Adornos florales, colores y perfumes invaden las calles de la ciudad. La forma de las viviendas con patio interior deriva de los islámicos.

Este proyecto garantiza una mayor ventilación e iluminación en toda la casa. Estos dos elementos han sido conservados y se han mantenido en buena parte de Andalucía. El “patio“ representa, por ello, el tarjeta de visita de la casa, la primera cosa visible de inmediato. Por estos motivos, los patios se cuidan y embellecen más que el resto de la casa. En los patios es muy común que haya también pozos o fuentes, indispensables para regar los tiestos de geranios y el resto de flores.

El patio interior representa el salón de casa. De hecho, en origen, este tipo de viviendas no preveía una habitación con etas funciones. La fiesta de los patios de Córdoba celebra, también simbólicamente, la felicidad de la población por reanudar las relaciones y los contactos con los vecinos tras el invierno. El concurso nació durante los primeros años del siglo XX, y ya estaban previstos premios para los ganadores. Hoy día, el Festival se ha ampliado, han nacido nuevas categorías, entre las que destacan las correspondientes a “balcones y barandillas”. Son numerosas las personas particulares y las asociaciones que participan, dando rienda suelta a toda la creatividad paisajística.    

Capilla de San Bartolomé

Tras el ataque a la Judería y la dispersión y conversión de los judíos, en 1391 (por aquel entonces el barrio se llamaba Malburguet) se creó la parroquia de San Bartolomé. A finales del siglo XVI, como lugar de culto religioso, se complementó con la pequeña  Iglesia de San Bartolomé, a la que, posteriormente, se añadió una capilla fúnebre, un maravilloso ejemplo de la arquitectura mudéjar. Se trata de un estilo arquitectónico que fue el resultado de la convivencia y del intercambio entre las culturas protagonistas en las sociedad española medieval: musulmana, judía, cristiana.

La palabra “mudéjar” quiere decir en árabe “domesticado” e identificaba a los musulmanes que se habían quedado a vivir en el territorio tras la conquista. En la capilla, fusión de estos dos estilos, se reconoce de inmediato la amalgama: entre la base embaldosada, los dibujos geométricos, los frescos y la bóveda gótica. El monumento se encuentra cerca del antiguo Hospital del Cardenal Salazar, que fue inaugurado en 1704 y en la actualidad alberga la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Córdoba. Fue declarado Bien de interés cultural en 1931.    

Plaza de la Corredera

Se trata del único ejemplo de una plaza "cerrada" en todo el territorio andaluz; la Plaza de la Corredera puede asociarse fácilmente, por la forma y por los edificios circundantes, con la Plaza Mayor de Madrid y la de Salamanca, por citar algunos ejemplos. Ligeramente trapezoidal, fue construida a partir de los restos del anfiteatro romano y, desde 1526, se celebró el mercado semanal.

La estructura actual deriva de un proyecto del arquitecto Antonio Ramos Valdés, originario de Salamanca, que estudió su reconstrucción en la segunda mitad del siglo XVII. En los últimos años ha sido sometida a importantes trabajos de restauración y consolidación de las estructuras, y, en la actualidad, es una de las plazas más transitadas de la ciudad. En 2014 se coronada como la plaza más bella de toda España. Se trata de un punto clave de Córdoba y también para estudiantes y Erasmus. Está repleta de bares, locales, gente y logra mantener mucho ambiente, sobre todo con el buen tiempo.

No son, sin embargo, las únicas plazas que no hay que perderse.  Muy pintoresca es la Plaza del Potro. A orillas del río Guadalquivir encontramos esta plaza con una atractiva fuente. Es la fuente del Potro, que da el nombre a la plaza. Es una de las plazas más históricas de Córdoba; antaño fue un lugar de compra y venta de ganado y, en la actualidad, alberga dos museos, el de Bellas Artes y el dedicado al pintor español Julio Romero de Torres.

En el corazón de Córdoba encontramos la plaza más céntrica de la ciudad, Las Tendillas. Su símbolo es, sin lugar a dudas, la estatua ecuestre del Gran Capitán en el centro. Es muy curioso el sonido del reloj que suena cada hora con las notas de una guitarra flamenca.

Mausoleos Romanos

Estos imponentes monumentos se remontan al siglo I y son las construcciones más importantes. El mausoleo romano fue hallado por azar en 1993 en los Jardines Victoria, durante los trabajos para la construcción de un aparcamiento. Ya sea por sus dimensiones (un diámetro de 13 metros) ya por su posición cercana a las murallas, el mausoleo romano entra a formar parte de pleno derecho de los ejemplos más importantes de arquitectura monumental romana. Está formado por una construcción de cemento y piedra calcárea. La cámara funeraria está casi completamente intacta. Es el único mausoleo romano en esta región y el estilo arquitectónico es el mismo que se extendió por Italia durante la época romana.

Los historiadores también han discutido y ha intentando remontarse a los orígenes de la familia destinataria. Las dimensiones y la posición sugieren que fue una familia de abolengo. Los arqueólogos han descubierto la presencia de un mausoleo gemelo en el otro lado de la calle. La hipótesis más acreditada es que uno de los mausoleos estuviese destinado a acoger los restos de la familia del padre, mientras que el otros los de la mujer y las hijas.

Hammam Al Andalus

En el centro del barrio judío, los baños árabes Hammam Al Andalus de Córdoba, los más grandes de Europa, se encuentran a escasos pasos de la Mezquita-Catedral, y han atravesado 2 mil años de historia. Será posible trasladarse a la época en que Córdoba era la capital del Califato. En este viaje relajante será posible experimentar la tranquilidad de un baño y de un masaje, además de admirar una arquitectura única.

En el interior, los baños se han dividido según las temperaturas y los tipos de servicios, en diferentes espacios: piscina de agua fría, piscina de agua caliente, piscina de hidromasaje y sala relax. El agua en la piscina fría tiene una temperatura de 16° C, la piscina tibia regala un ambiente único, simplemente hay que levantar la mirada. Las claraboyas en forma de estrella abiertas en el techo abovedado dejan pasar la luz del exterior. En esta piscina, la temperatura alcanza aproximadamente los 36°. Al lado, se encuentra el área de masajes donde puedes disfrutar del ritual con piedras calientes.

La zona caliente dispone de dos piscinas donde el agua roza los 40° y se respira un ambiente relajante. Imagine el sonido del agua en un marco histórico, caracterizado por una arquitectura refinada: estará envuelto por una sensación de puro bienestar. Por último, en la sala de relax, entre un baño y otro, nos podemos relajar con un té y dulces tradicionales árabes, preparados con una mezcla refinada de hierbas aromáticas.    

La belleza de Córdoba con Costa

Una ciudad rica en historia, tradiciones, que le sorprenderá y cautivará. Córdoba es también sinónimo de arte, cultura y tiempo libre, gracias a la multitud de eventos culturales que se organizan durante el año: festivales de flamenco, conciertos, ballett. Son actividades de las que podrá disfrutar junto con la visita a un buen número de museos y aprovechando una viva vida nocturna. Córdoba posee 4 inscripciones en la Lista del Patrimonio Mundial concedidas por la Unesco: La Mezquita-Catedral (1984), el centro histórico que la circunda (1994), la Fiesta de Los Patios (2012) y Medina Azahara (2018). Asimismo, como el resto de España, disfruta y se enorgullece del Patrimonio cultural inmaterial de la humanidad concedido también al Flamenco (2010) y a la dieta mediterránea (2013).

Córdoba es una de las ciudades de Andalucía que muestra mejor las tres culturas: musulmana, cristiana y judía, todas en el mismo espacio. Es el lugar perfecto para dejar salir la creatividad que llevamos en nuestro interior. Sus calles angostas y atractivas llenas de flores de colores y balcones de acero, lo convierten en un paraíso para Instagrammer. Los azulejos y los arcos recuerdan constantemente el pasado musulmán y su influencia en la arquitectura de la ciudad. Y si esto no bastase, la ciudad cuenta también con muchos bares de tapas, deliciosos vinos locales y fascinantes hoteles. No queda más que descubrirla y vivir su esencia.

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