Perú es un país con abundancia de riquezas. La naturaleza salvaje se mezcla con una cultura milenaria, hecha de historias fascinantes y de leyendas que se pierden en el tiempo. La variedad de paisajes, como sus playas es la primera sorpresa: se pasa del desierto a las ciudades coloniales, se pueden visitar lagunas, cañones, ruinas incas y pueblos flotantes. Luz, sueño, belleza: la esencia de Perú se manifiesta en las calles, en los colores y en las sonrisas de la gente. Los escenarios naturales comprenden desde la selva amazónica a las líneas de Nazca, de las montañas de colores a las cumbres andinas.

Recorramos juntos las 20 paradas de visita obligada en Perú:

  • Lima
  • Cuzco
  • Fortaleza de Sacsayhuamán
  • Machu Picchu
  • Callao
  • Yacimiento arqueológico de Pachacámac
  • Lago Titicaca
  • Puerto Maldonado
  • Paracas
  • Islas Ballestas
  • Oasis de Huacachina
  • Montañas Arcoíris
  • Nazca
  • Iquitos
  • Valle del Colca
  • Arequipa
  • Valle Sagrado
  • Kuelap
  • Trujillo
  • Chan Chan

Lima

Visitar Lima significa descubrir la capital de Perú que, durante la época colonial, era la ciudad más importante de Sudamérica, y actualmente es una de las principales urbes de la región y uno de los destinos gastronómicos más populares del mundo. Lima es una dinámica ciudad costera situada frente al Pacífico, que ofrece contrastes especiales: por un lado, yacimientos arqueológicos precolombinos y lugares tradicionales y, por el otro, edificios modernos en barrios elegantes. Posee numerosos atractivos, empezando por la Plaza Mayor o Plaza de Armas.

Aquí podrá visitar la catedral metropolitana de Lima, construida en 1535 en un lugar de culto inca, que ha sufrido muchas transformaciones a lo largo de los siglos y presenta diversos estilos: barroco, gótico, neoclásico y románico. Es un edificio enorme que contiene trece capillas y la tumba de Francisco Pizarro. El palacio episcopal se encuentra justo al lado de la catedral. Se trata de un edificio neocolonial con espléndidos balcones de madera, que actualmente es la residencia del Arzobispo de Lima y el centro administrativo de la Iglesia católica en Perú.

Desde hace varios años, el palacio alberga un  museo de arte religioso que expone una colección de arte que comprende desde el siglo XVI hasta el siglo XVIII. La capital alberga casas, balcones antiguos y palacios de época, como la residencia de Jerónimo de Aliaga, el compañero de armas de Francisco Pizarro. Un magnífico palacio con grandes escaleras, muebles de madera, salones de estilo francés, espejos y muebles de estilo Luis XVI, además de un bellísimo patio interior.

Resulta difícil elegir entre los más de 600 monumentos y edificios de la época colonial del centro histórico declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Innumerables museos para visitar, desde el Mali (el museo de Arte de Lima) hasta el Museo de Historia Natural. La zona más moderna de Lima está representada por el barrio Miraflores.

Cuzco

Es la maravillosa y legendaria capital del Imperio del sol. Cuenta la leyenda que el dios Sol ordenó al primer rey inca que encontrara un punto del suelo donde clavar una barra de oro hasta que desapareciera. En aquel punto, imaginariamente el ombligo del mundo, Manco Cápac fundó Cuzco. Según los historiadores, antiguamente tenía la forma de un puma, animal sagrado. Un lugar lleno de fascinación e historia donde la arquitectura inca se entremezcla con la colonial española.

Ciudad situada a 3.400 metros de altura, y declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, tiene en la Plaza de Armas su centro neurálgico. En el lado norte destaca la majestuosa catedral con su escalinata, y de perfil las iglesias de Jesús María y El Triunfo. Una ciudad que no tan solo posee innumerables atractivos, sino que también cuenta con un lugar de encuentro y de movida en el barrio de San Blas. En Cuzco podrán encontrar los platos típicos locales, desde el ceviche (pescado crudo con trocitos de lima) al bistec de alpaca y las sopas.

Fortaleza de Sacsayhuamán

Este extraordinario yacimiento arqueológico se encuentra a dos kilómetros de Cuzco y ocupa una superficie de más de 3.000 hectáreas. Según algunos documentos españoles, fue construido por los incas a partir de 1430 y las obras duraron 70 años. La particularidad de la zona se debe al desmesurado tamaño de muchas piedras, que fueron encajadas con una precisión casi quirúrgica. Basta decir como ejemplo que la muralla principal está compuesta por rocas que pueden alcanzar 6 metros de altura  y 2,5 metros de ancho, con un peso comprendido entre 90 y 200 toneladas. No se sabe cómo las levantaron ni con qué herramientas las cortaron y cincelaron.

Existen diversas leyendas, empezando por el auténtico comienzo de las obras, y siguiendo por el destino de la estructura, si corresponde a un templo o a una fortificación. También existen historias más mágicas que hablan de galerías y túneles subterráneos interminables o del hecho de que el templo situado en el centro de Cuzco tenía antiguamente las paredes recubiertas de oro.

Machu Picchu

Es una de las siete maravillas del mundo y uno de los yacimientos arqueológicos más visitados, así como Patrimonio cultural de la Humanidad. Imagínense una ciudad rodeada de templos, palacios, incrustada en una montaña con calles y canales de agua, y realizada con grandes bloques de piedras. La zona estaba conectada con todo el Imperio inca a través de un sendero llamado "Qhapaq Ñan". Según los historiadores, fue construida por Pachacútec en el siglo XV. Su función sigue siendo controvertida, tal vez fue residencia ocasional del emperador inca, ciudad sagrada, santuario o un floreciente centro político y administrativo.  La verdad es que no se dejó nada al azar, ni siquiera su construcción a 2.400 metros de altura y en una zona de fallas.

Una elección semejante permitía disponer de grandes cantidades de rocas y poderlas cortar sin mucho gasto de energía. La ubicación del Machu Picchu permitía encauzar y drenar directamente el agua de lluvia y la que procedía del deshielo de los glaciares. Y también tenía una función de protección contra los aludes.  La ciudad fue descubierta por casualidad por el historiador americano Hiram Bingham en 1911, mientras buscaba los restos de otra ciudad.

Callao

Mar, islas y cultura, todo eso es Callao. Callao es el puerto más importante del país y, en la práctica, representa

la vía de entrada y salida comercial de Perú. Su historia es contemporánea a la de la capital Lima, y ha vivido momentos difíciles, como el maremoto de 1746. Ha sido el barrio de la clase acomodada, y alberga palacios y villas con espléndidos balcones, además de museos, iglesias y la fortaleza del Real Felipe, que domina la bahía desde un promontorio y que ha resistido los ataques de piratas.

Además del arte y la tradición, en Callao puede disfrutarse al máximo de la naturaleza virgen de las Islas Palomino y San Lorenzo, o de sus playas relajantes de guijarros pulidos. Uno de los primeros lugares que deben visitar es el centro histórico. Ofrece una amplia variedad de estilos que muestra un reflejo de la época colonial y republicana. Paseando por la zona encontrarán callejuelas empedradas, plazas pintorescas, balcones de madera en los rincones, parques temáticos, y la colorida Plaza de Armas, muy parecida a la del centro de Lima. 

Yacimiento arqueológico de Pachacámac

Le llaman “la ciudadela milenaria” y se encuentra a unos cuarenta kilómetros de Lima. Imagínense estar rodeados por el desierto y tener delante de sus ojos una sucesión de restos de palacios y templos en forma de pirámide construidos con la técnica de los inca en piedra. Les sorprenderán las enormes escaleras, que salieron a la luz gracias a las recientes excavaciones y relacionadas con el templo del sol. Aunque un terremoto dañó la zona en 2007, todavía podrán contemplar el Palacio de las Mamacuna y sus puertas trapezoidales.

Lago Titicaca

Un atractivo indudable que también muestra unas cifras importantes. El lago Titicaca, que se encuentra a 3.800 metros de altura, es el lago navegable más alto del mundo, y ocupa una superficie de más de 8.500 km2 que se extiende por diversas regiones y abarca dos países: Perú y Bolivia. Es una zona tranquila y llena de bellezas naturales, con una biodiversidad que comprende especies desconocidas para nosotros como la rana gigante del lago Titicaca. Se trata de un lugar que cuenta con una amplia variedad de folclore y tradiciones culturales, explicadas y revalorizadas por la población residente. También existe la posibilidad de visitar las islas de Uros para conocer las costumbres de la población local que vive alimentándose y utilizando el junco para construir casas y barcas.

Puerto Maldonado

Parques naturales, reservas, excursiones por la selva amazónica. Puerto Maldonado es realmente un hermoso destino para quien quiera disfrutar de unas vacaciones en contacto con la naturaleza. Se encuentra en la confluencia de los ríos Tambopata y Madre de Dios, a 256 metros sobre el nivel del mar y a unos 45 minutos en avión de Cuzco. En la zona podrán visitar también jardines botánicos, y conocer las propiedades de las plantas y el uso que hacen de ellas las poblaciones amazónicas. La zona cuenta con varios miradores naturales, desde los cuales podrán contemplar unas vistas que les dejarán sin respiración, sobre todo al atardecer.

La ciudad es cada vez más turística y popular debido también a su Mariposario, un lugar que alberga innumerables mariposas de colores. En la Reserva Nacional Tambopata, conocerán una biodiversidad inigualable que comprende más de 600 especies de aves, más de 160 mamíferos y miles de mariposas. El lago Sandoval es el principal atractivo del parque y está en las inmediaciones de Puerto Maldonado. Los protagonistas de esta zona son los guacamayos, pero el parque es el hábitat también de las nutrias. Cuenta con diversos servicios y ofrece alojamientos para dormir. Para quien desee un momento de relax o quiera disfrutar de unas vistas especiales del majestuoso paisaje, hay una torre de observación.

Paracas

Extensiones de arena, viento, olas, acantilados irregulares, sensación de libertad y un lugar en el que se entremezclan los aromas. Paracas es un área protegida de la región de Ica y la mayor parte se encuentra en la provincia de Pisco: el escenario que ofrece es el de unas playas infinitas rodeadas por paredes rocosas, erosionadas por el agua y los agentes atmosféricos. Su nombre en la lengua inca “Tormenta de arena” explica justamente su esencia porque se trata de una zona muy ventosa en la que las ráfagas de viento levantan la arena. La Reserva Nacional de Paracas alberga diversas especies animales y ofrece la posibilidad de realizar numerosas actividades. Paseos, caminatas, pero también rutas para los ciclistas que tienen la oportunidad de ver el desierto y disfrutar del ecosistema marino. Es posible que se encuentren con lobos, así como con cóndores y flamencos. Por el contrario, hay quien prefiere pedalear por la costa y sencillamente disfrutar del mar al atardecer.

Islas Ballestas

Prepárense para ver  una enorme abundancia de flora y fauna por igual que les conquistará. Las tres islas Ballestas de Paracas muestran unos paisajes espectaculares y un ecosistema marino envidiable. Tienen como residentes fijos a pingüinos, leones marinos y pelícanos. Sin olvidar que podrán contemplar también un escenario formado por rocas y grutas para encontrar su punto especial de observación de la fauna local. La prioridad de la zona es la protección de la diversidad biológica de los ecosistemas marinos. Para visitar estas islas es necesario hacer uso de las embarcaciones que zarpan del puerto de Pisco

Oasis de Huacachina

 

Entre dunas, palmeras y oasis, la laguna de Huacachina es una aventura ineludible para todos los turistas que quieren sumergirse en sus aguas verdes en medio del desierto. Situado en la región de Ica, es un lugar ideal para hacer excursiones o para disfrutar de una tarde de relax con los amigos o la familia.  Se dice que sus aguas son curativas para el asma y el reumatismo. También existe una leyenda que explicaría su nombre: En la lengua quechua, Huacachina significa "mujer que llora". Según una antigua leyenda, el agua verde tendría sus orígenes en las lagrimas de una mujer que lloraba por la muerte de su amado esposo. Lo cierto es que en esta zona se pueden practicar diversas actividades, además de aventureras excursiones en todoterrenos y la posibilidad de practicar sandboarding (snowboard con el uso de una tabla entre las dunas del desierto).

Montañas Arcoíris

Aquí les llaman también “montañas de siete colores”, la verdad es que las Montañas Arcoíris son uno de los atractivos más populares de Perú entre los alpinistas y los apasionados del senderismo. Contemplar estas montañas de colores, debido a la sedimentación de diversos minerales a 5.200 metros de altura, puede decirse que es una experiencia única. Presentan siete colores, que comprenden desde el rojo del óxido de hierro hasta el rosa del manganeso, pasando por el amarillo del azufre y el negro del granito. El último tramo, que presenta un desnivel de mil metros, puede hacerse a pie o a caballo. La cumbre más alta es el Vinicunca y se encuentra al sureste de la ciudad de Cuzco, en la región del mismo nombre.

Nazca

El desierto de Nazca es un árido altiplano que ocupa una superficie de unos ochenta kilómetros y está envuelto por el misterio. De hecho, aquí se encuentran los famosos jeroglíficos, un conjunto de 13.000 líneas que forman cerca de 800 dibujos. Entre ellos pueden identificarse sobre todo estilizados animales: cóndores, monos, ballenas, una araña. Los arqueólogos habrían identificado un animal muy singular con la lengua colgando y un número desproporcionado de patas. Resulta difícil entender su significado y saber si estaban relacionados con un culto o tenían un significado astronómico.

Estudios recientes han demostrado que las líneas podrían estar relacionadas simbólicamente con el agua, o por la existencia de pozos. Estos dibujos se remontan al período comprendido entre el año 300 a.C y el 500 d.C., y fueron declarados Patrimonio de la Humanidad. Se utilizaron piedras del desierto con un alto contenido de óxido de hierro para contrastar con los pedriscos más claros, y se han conservado hasta nuestros días gracias a un clima carente de viento.

Iquitos

Iquitos es la ciudad más grande de la selva peruana y el principal puerto fluvial del río Amazonas. Se trata, en resumen, de la ciudad más grande a la que no se puede llegar por tierra. Una metrópoli en la jungla que alterna pintorescos escenarios opuestos. Más allá del centro y de los locales elegantes, está la selva. Más allá del paseo fluvial y de los bares y palacios elegantes, están las chozas. La ciudad es bulliciosa y folclorista. Y alterna la “casa de hierro” diseñada por el arquitecto Gustave Eiffel, con edificios “Art Nouveau” y las rústicas casas del barrio Belén instaladas sobre palafitos para protegerse del río. Uno de los atractivos más importantes para los turistas es navegar con las embarcaciones por ríos y lagos, pero también relajarse en sus playas.

La zona estuvo poblada en la antigüedad por varios grupos indígenas, pero fueron los jesuitas quienes fundaron la ciudad. 

Valle del Colca

Para empezar les diremos que es el segundo destino más visitado por los turistas después del Machu Picchu. El Valle del Colca es famoso por su cañón, uno de los más profundos del mundo. Un escenario formado por terrazas de origen precolombino en un inmenso paisaje de cactus, escarpaduras, ríos donde podrán contemplar el vuelo de los cóndores que viven y anidan en esta zona. Un escenario inmenso de más de 4.000 metros de altura, donde los paisajes cambian y el verde se une a los colores agrestes de las montañas. Aquí podrán hacer senderismo o ir en busca de los manantiales termales, visitar pueblos pintorescos, además de iglesias y monumentos. La zona se encuentra a 4 horas de viaje de la ciudad de Arequipa. En la zona hay también grutas y misteriosas incisiones de los antiguos habitantes del lugar.

Arequipa

 

Le llaman la “ciudad blanca” por sus edificios construidos con una singular piedra que recuerda a la toba volcánica y que invade de luz las calles. Un centro histórico lleno de belleza, de monumentos, de palacios coloniales y de historia que le valió la declaración de Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Arequipa es la segunda ciudad de Perú, después de Lima, y está rodeada por montañas y por el volcán El Misti, un gigante de más de 5.000 metros. Entre los atractivos más interesantes destaca el monasterio de Santa Catalina con las paredes pintadas de azul y rojo. 

En la Plaza de Armas sobresale la Catedral, la más grande de Perú. En el Museo Santuarios Andinos podrán conocer la historia de Juanita, una niña momificada que fue encontrada en la cumbre del Nevado Ampato en 1995. La niña de doce años fue sacrificada a los dioses en 1450. La visita termina con la visión del cuerpo de la niña.

Valle Sagrado

Paisajes con vegetación exuberante, ciudades que saben respetar su historia y transmitirla, lugares llenos de yacimientos arqueológicos.  El Valle Sagrado muestra a los visitantes todas sus posibilidades. La zona era el principal centro agrícola inca, especialmente famoso por el maíz. Ahora es un lugar digno de ser admirado, empezando por los pueblos de colores, los ríos o las imponentes montañas que enmarcan las vistas en las inmediaciones de Cuzco. En 2006 fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación. Posee diversos atractivos, entre los más conocidos Ollantaytambo: ciudad preinca que todavía conserva una parte de sus construcciones de piedra.    

Kuelap

Otra imponente fortaleza que destaca  a 3.000 metros sobre el nivel del mar. Kuelap fue construida por una cultura anterior a los incas, que se desarrolló y vivió a partir del año 800 d.C. Según los arqueólogos y los estudiosos, la estructura y la ubicación elegida demuestran su función defensiva. Destacan los muros de piedra, que alcanzan 20 metros de altura, y que servían de escudo para la ciudad. Para entrar habían tres callejuelas estrechas que servían de acceso. La estructura se encuentra en el departamento de Amazonas.

Trujillo

Clima suave, centro económico y agrícola importante, tercera ciudad de Perú, Trujillo es conocida también como la “ciudad de la eterna primavera” por su clima ideal, que favorece las actividades agrícolas. La elección del nombre de Trujillo fue un homenaje al lugar en el que nació el conquistador Francisco Pizarro. En su centro histórico se alternan palacios elegantes, conventos y casas pintorescas con la impronta de la arquitectura colonial. Entre los atractivos de visita obligada está la catedral, de color amarillo fuerte. Históricamente, la ciudad ha sido especialmente proclive a las revueltas desde la época de los incas. Basta decir que fue la primera en declarar la independencia de España.

Chan Chan

Hay muchas razones para visitarla, la primera de todas es que es uno de los yacimientos arqueológicos más visitados e importantes de Perú, así como Patrimonio Cultural por la Unesco. “Sol sol”, este es el significado de su nombre en la lengua nativa y fue capital del señorío  Chimú, antes de ser conquistada por los incas. Diez ciudadelas amuralladas forman su centro histórico, que cautiva por sus ornamentaciones. Sorprendentes son los diseños geométricos combinados con peces.  Una complejidad y una sofisticación que demuestran el nivel y la importancia que tenía antes de la llegada de los incas. El yacimiento arqueológico ha conservado varios elementos. Empezando por los barrios populares, las aceras, las murallas y los canales, los cementerios y otras estructuras de la ciudad original.

Visite Perú con Costa

 

Una historia con más de diez mil años que recoge la herencia del Imperio inca. Tal como hemos visto, Perú está lleno de vestigios y testimonios arqueológicos. El país es una sucesión de paisajes distintos con una diversidad biológica de las más sorprendentes del mundo. Montañas nevadas, selvas, desiertos, centros históricos. Sus culturas y tradiciones les sorprenderán, empezando por las 50 lenguas que conviven entre músicas antiguas y bailes folclóricos, sin olvidar la gastronomía. La cocina típica posee abundantes sabores y tradiciones, y abarca carne y pescado gracias a su variedad. Basta con decir que existen al menos 3.000 variedades distintas de patatas cultivadas. No nos queda nada más que dejarles cautivar por sus colores y sus posibilidades y salir en su búsqueda.

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