BAÑO EN LA LAGUNA AZUL

  • Puerto

    Reikiavik

  • Nivel de dificultad

    Fácil

  • Tipo

    Recorrido en la naturaleza, Actividad en el agua

  • Precio

    Adultos

    EUR140.0

  • Horas de duración

    3.5

  • Código excursión

    2206

Descripción

Desde la capital del país a los ríos con propiedades benéficas de los baños termales más famosos de Europa: la Laguna Azul —realmente lo es— nos acoge en sus aguas termales y curativas.



Lo que vamos a ver
  • Laguna Azul, baño en aguas termales y curativas


Lo que haremos
  • Empezamos el recorrido atravesando la periferia de Reikiavik hacia Hafnarfjörður, que surge del lecho de un antiguo río de lava. Esta población está marcada por su pasado vikingo y su vínculo con el mar. Una vez al año alberga un festival vikingo, al que acuden amantes de esta cultura de todas partes del mundo, atraídos por las exposiciones de artesanía, la lucha con espadas y otros eventos temáticos. Se dice que las cuevas de los alrededores de la localidad estuvieron en tiempos habitadas por elfos y otras criaturas legendarias. Atravesamos los agrestes campos de lava de la península de Reykjanes hasta llegar a una estación termal que utiliza las cálidas aguas ricas en minerales que proceden de la central geotérmica de Gunnuhver; la piscina al aire libre es conocida con el nombre de Blaa lónið, o Laguna Azul, donde nos damos un buen baño de dos horas de duración. En julio de 1999 se inauguró una nueva instalación que cuenta con una tienda libre de impuestos, cafetería y unos excelentes vestuarios para cambiarnos y prepararnos para el baño. El agua de la laguna, cuya temperatura oscila entre los 37 y 39 °C, es rica en minerales, sobre todo azufre y silicio, y es famosa por sus propiedades terapéuticas. El color azul del agua, el vapor y las paredes de lava de cuatro metros de altura que rodean la laguna crean una atmósfera insólita. Este archifamoso balneario natural es actualmente una de las principales atracciones de la región y uno de los lugares más visitados de la isla. De regreso a Reikiavik, atravesamos de nuevo la yerma península de Reykjanes. Durante el trayecto por Reykjanesbraut, contemplamos las áreas residenciales de la capital y la zona de recreo al aire libre de Heiðmörk, donde desde 1950 hasta hoy en día se han plantado más de 4 millones de árboles, que permiten observar aves sin alejarse de la ciudad.

Qué hay que saber
  • Las plazas son limitadas; se recomienda reservar con antelación.
  • Excursión no recomendada a personas con dificultades para caminar.
  • En la Laguna Azul, los participantes pueden relajarse y disfrutar de las aguas termales curativas de la laguna. Por motivos de higiene es necesario (conforme a la costumbre local) darse una ducha sin bañador antes de entrar en los baños termales. Los vestuarios y las duchas se encuentran separados por sexos.