EL CASTILLO DE LOS CABALLEROS TEUTÓNICOS DE MALBORK

  • Puerto

    Gdynia

  • Nivel de dificultad

    Moderado

  • Tipo

    Visita panorámica, Cultural

  • Precio

    Adultos

    EUR59.0

  • Horas de duración

    5

  • Código excursión

    2652

Descripción

Emprendemos un viaje en el tiempo visitando el Castillo de Malbork, la mayor fortaleza de ladrillo del mundo. A lo largo de los siglos, ha sido sede de los caballeros teutónicos, residencia real del gobierno polaco y base nazi; dentro de sus muros vivimos en primera persona una increíble lección de historia.



Lo que vamos a ver
  • Castillo de Malbork * Museo del Castillo de Malbork


Lo que haremos
  • Entre los numerosos castillos medievales de Polonia no podemos perdernos el Castillo de Malbork, uno de los más antiguos y famosos de Europa, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997. Llegamos a la orilla del río Nogat, donde se alza el complejo en toda su majestuosidad, rodeado por un foso. Desde el exterior se pueden observar los imponentes muros defensivos de la fortaleza; mientras que en el interior descubrimos los torreones, los calabozos, un laberinto de salas y muchos otros detalles arquitectónicos que los caballeros teutónicos construyeron a partir de 1274. Continuamos nuestra excursión visitando las diversas estructuras del castillo, compuesto por tres partes bien diferenciadas: el Castillo Alto, diseñado en un principio como convento y luego transformado en fortaleza; el Castillo Medio, con las habitaciones de los sirvientes y algunos servicios; y el Palacio del Gran Maestre, construido en 1309 después de que los caballeros trasladaran su cuartel general de Venecia a Malbork. Esta fascinante “lección de historia” nos lleva ahora a 1460, año en el que el gobierno polaco compró el castillo y lo transformó en una de las muchas residencias reales; más adelante, durante la guerra de los Treinta Años y la Gran Guerra del Norte, fue el turno de los suecos. En 1930, el castillo se convirtió en un lugar de encuentro para Hitler y sus secuaces, y en una imagen importante de los Castillos de la Orden en el Tercer Reich. Durante la visita, observamos cómo se restauró el castillo con una precisión excelente, ya que los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial destruyeron casi la mitad de la construcción. Por último, descubrimos las excelentes salas del museo con sus colecciones de armaduras, cerámicas, esculturas e *increíbles objetos de espléndido ámbar báltico.

Qué hay que saber
  • Excursión no recomendada a personas con dificultades para caminar.
  • La disponibilidad de guías en español es limitada.
  • Los autocares locales no disponen de aire acondicionado.