Puerto Rico

El archipiélago donde llegamos con nuestro crucero está formado por muchas islas, y la mayor de ellas es Puerto Rico. Sus costas, verdes y ventiladas, están protegidos por las montañas, mientras que culturalmente es un caleidoscopio de tradiciones y costumbres.
En San Juan, la capital, conviven dos almas opuestas: la antigua ciudad colonial se ha mezclado con sus tradiciones a la vida playera y mundana. Con más de un millón de habitantes, San Juan, puerto de atraque de nuestro crucero, constituye una anomalía respecto a las pequeñas ciudades caribeñas. Playa de Luquillo quizás sea la playa más famosa. Se encuentra a unos cincuenta kilómetros de la capital y se presenta como una gran bahía en forma de media luna, rodeada de palmeras y con vistas a una laguna con hermosos arrecifes de coral. Hay cuatro culturas que se mezclan en el archipiélago y que nos encontramos en nuestro viaje a Puerto Rico: taínos, españoles, estadounidenses y africanos. De estos últimos heredaron las danzas típicas del lugar como la bomba y la plena.