Trieste

En la frontera entre Italia e Istria, esta ciudad espera al visitante con “esa gracia un poco adusta” que cantaba Umberto Saba: la fascinación misteriosa de la belleza enfurruñada y el encanto de Europa central.

A los pies del altiplano cársico, donde las dos penínsulas abrazan el Adriático alto dibujando un gran golfo apartado, Trieste es uno de los puertos naturales más importantes del Mediterráneo. Su posición geográfica, que hizo de ella el escenario de importantes acontecimientos históricos, la ha convertido ahora en un destino turístico de encanto inagotable.  
Entre el esplendor del paisaje y los vestigios de un pasado imperial, la visita de Trieste es un recorrido de maravillas históricas y arquitectónicas. A pocos pasos del puerto, pasado el Gran Canal construido por los vecinos venecianos, nos da la bienvenida la Piazza Unità d'Italia: aquí se puede admirar el antiguo corazón de los Habsburgo que conserva la ciudad y disfrutar de una copa de Prosecco. Y si te gustan el senderismo y la fotografía, te espera un paseo por el sendero Rilke con vistas al mar y el "camino napoleónico", con una vista del golfo desde el borde del altiplano cársico.


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